En el sistema educativo abordar el tema de transición es destacar el cambio que ocurre cuando el estudiante pasa de un nivel a otro.
Hay transición cuando los niños pasan de educación inicial a primer grado, de sexto grado de primaria a primer año de secundaria y de quinto año a la universidad.
Durante estos procesos hay características propias que impiden a muchos niños adaptarse a la escuela, existen problemas cuando no hay una conexión entre lo que el niño aprendió y lo nuevo por aprender.
Es fundamental en este proceso la disposición del maestro cuando se interesa por el aprendizaje de sus estudiantes, cuando cumple con su jornada diaria de clases, cuando motiva al niño a permanecer en la escuela.
Cuando no existe el verdadero tratamiento pedagógico a estos cambios ocurre el fracaso escolar, cuando el niño no logra adaptarse al nuevo nivel ve más dificultades que logros, decide abandonar la escuela y de esta manera ocurre la deserción escolar.
En cada centro educativo deben implementarse estrategias que faciliten esta transición, realizar encuentros con los diferentes actores de la educación: estudiantes, padres, madres, docentes y directores promoviendo espacios de reflexión con el fin de asegurar el éxito de niños y niñas en la escuela.
Darle la importancia que tiene el preescolar, garantizar la permanencia desde los primeros grados, brindar un aprendizaje significativo, practicar la responsabilidad compartida con los padres de familia que se interesen por la educación de sus hijos y articular la primaria con la secundaria son acciones que se deben tener en cuenta para obtener buenos resultados.
En cada nivel hay dificultades, un nivel culpa al otro cuando no se logra un aprendizaje sólido, los docentes se están culpando constantemente lo que no favorece el proceso educativo, cada quien tiene responsabilidad de acuerdo con el cargo que desempeña.