Dos semanas han transcurrido y aún se desconoce oficialmente las circunstancias de la muerte de la joven nicaragüense Heyzel Obando, de 26 años, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en su apartamento el pasado 14 de febrero, con un disparo en el rostro, en Fort Myers, Florida.
La joven graduada de criminalística nació en Managua, Nicaragua, llegó con su madre cuando tenía un año a Estados Unidos, creció y estudio en la ciudad de Miami. Posteriormente se fue con su madre a Key West, donde conoció Earl Joiner, el padre de sus dos pequeñas hijas de tres años, y ocho meses de edad, respectivamente, fue su pareja durante los últimos cuatro años hasta el día de su muerte.
Isabel Martínez, madre de Obando ha contado con el apoyo del Miami Managua Lions Club para la realización de los funerales realizados este fin de semana. Ahora, Martínez se dispone iniciar una nueva vida, cuidar de sus dos nietas, retornó a Key West, sin embargo no abandonará su lucha para que se haga justicia en el caso de su hija.
Joiner tiene antecedentes de violencia doméstica contra Obando, sin embargo, él no ha sido acusado por la muerte de su pareja.
“El llamó a la Policía, dijo que había encontrado muerta a mi hija pero no me llamó a pesar que lo estuve llamando temprano y no respondió hasta que le envié un mensaje de texto y me dijo que no sabía porque mi hija no respondía”, dijo Martínez.
Relató que estuvo llamando a su hija el sábado 13 de febrero, la última vez que habló con ella fue el viernes por la noche a la 7:45, el cuerpo fue encontrado el domingo 14, al final de la tarde.
“Él desde un inicio le dijo a la Policía que no hablaría nada que ya tenía un abogado, también pidió la custodia de las niñas pero la juez determinó dármela a mi sin que lo haya pedido”.
MUERTE LENTA
Para Martínez la muerte de su hija fue lenta porque ella quería mantener unida a su familia, que las niñas crecieran al lado de su padre a pesar que no era el principal proveedor en el hogar y la maltrataba.
“El la golpeaba pero desde que nació la primera niña mi hija tenía la esperanza que él iba a cambiar, sus amigos la aconsejaban, yo muchas veces la aconseje y la última vez que ellos se separaron por dos semanas y ella decidió volver con él la regañé y le dije que si seguía en lo mismo no contara conmigo, ella estaba empecinada en hacer funcionar su hogar y eso le costó la vida”, relató.
De acuerdo a la madre los conflictos en la pareja aumentaron desde que ella consiguió un mejor trabajo. “Él estaba frustrado porque no conseguía buenos trabajos, no quería que ella trabajara donde estaba, ella era estudiosa y esforzada y siempre lo motivaba a él pero no funcionó”.
Ella no cree en la hipótesis de un suicidio porque Heyzel era una persona entusiasta con espíritu de superación y siempre estaba pensando en su futuro “era dulce, servicial y siempre tenía una sonrisa, muy pocas veces la veías triste”, dijo la madre de la víctima.
Extraoficialmente se conoció que el arma homicida no fue encontrada en el lugar del hallazgo. La Policía no ha ofrecido detalles de la investigación solo se ha limitado decir que están trabajando en el caso.
Martínez hizo un llamado a las jóvenes a tomar medidas cuando vean señales de alertas. “No hay que estar aguantando con la esperanza que van a cambiar, eso llevó a la muerte a mi hija”, acotó.