El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) caerá en insolvencia en 2024, por lo que el Fondo Monetario Internacional instó al Gobierno a preparar nuevos ajustes en el Seguro Social de Nicaragua para evitar que dicha entidad se convierta a largo plazo en una “carga fiscal importante” en las finanzas públicas.
En su reporte completo sobre la revisión de la economía nicaragüense en 2015, en el marco de la aplicación del artículo IV y cuyo documento está disponible en el portal electrónico del FMI, el equipo de revisión alertó al Gobierno sobre que las perspectivas financieras de dicha entidad se han deteriorado.
En el documento, el FMI señala que se “prevé que el fondo de reserva del INSS se agote en 2024, después de lo cual se supone que el Gobierno central transferirá recursos para ayudar a que el INSS (pueda) financiar su déficit”.
El organismo explica que esas transferencias que haría el Gobierno a la Seguridad Social para paliar su creciente déficit previsto para los próximos años tendrá un “impacto en la dinámica de la deuda (pública) debido a que el Gobierno central tiene que emitir bonos” y recordó que la emisión de deuda a nivel interno es cara. “Asegurar la sostenibilidad financiera del INSS, por tanto, es un desafío clave a largo plazo que debe ser abordado”, se lee en el documento de 79 páginas.
Al ser abordado sobre este tema el pasado 10 de febrero, el representante del FMI en Nicaragua, Juan Fernando Zalduendo, dijo que la preocupación sobre la Seguridad Social tiene más un enfoque de largo plazo y que por ahora lo más importante es que Nicaragua fortalezca su espacio fiscal mediante una consolidación de la recaudación tributaria y mejor focalización del gasto.
“En lo inmediato no hay una gran preocupación, es más de largo plazo hacia mediados de la década entrante que es donde se debe empezar a pensar cómo se le da viabilidad financiera al INSS a más largo plazo”, recalcó Zalduendo al ser consultado por LA PRENSA.
Pese a la alerta que el FMI hace en el documento, el representante de este organismo dice que no se debe hablar de posible crisis en la Seguridad Social aunque esta caiga en insolvencia, porque en realidad “ningún país ha resuelto su tema de pensiones de manera permanente, es un tema recurrente. El tema de pensiones y la seguridad social en cualquier país del mundo es complicado y tiene que ver con los cambios demográficos en la medida que los países avanzan, las expectativas de vida están cambiando”.
PODRÍA AFECTAR DEUDA PÚBLICA
No obstante en el informe, el equipo del FMI señala que la deuda pública del país “podría llegar a ser insostenible en el caso que no se tomen medidas adicionales para mejorar las finanzas del INSS”, un planteamiento que admite Zalduendo al ser abordado por LA PRENSA.
Según las estimaciones oficiales, una vez que en 2016 el INSS genere un superávit por 797 millones de córdobas, tras acumular tres años de saldos en rojo, en 2017 nuevamente no podrá cubrir sus gastos totales con los ingresos proyectados hasta 2020 y para 2024 la entidad caería en insolvencia si no se hacen los ajustes correspondientes.
El asesor para Asuntos Económicos de la Presidencia, Bayardo Arce, quien también fue consultado el pasado 10 de febrero, reiteró que será la próxima generación la que asumirá el reto de garantizar la sostenibilidad del Seguro Social, por lo que no se mostró preocupado por lo que planteaba el documento del FMI.
REFORMA INSUFICIENTE
Pero las proyecciones de insolvencia del INSS cuando se aplicó la reforma paramétrica que entró en vigencia en 2014 no corresponden a la meta inicial de asegurar la existencia de dicha entidad hasta 2031.
“La situación financiera del INSS no ha mejorado tanto como se contempla en la reforma de 2014”, enfatiza el FMI, al tiempo que recuerda que entre los ajustes aplicados figuran un aumento gradual en las cotizaciones patronales y la vinculación de revalorización de las pensiones a los aumentos en el salario medio.
El organismo explica que si bien desde la reforma hubo una mejoría en los ingresos, estos no han sido suficientes como para hacer frente al aumento de los gastos en el INSS “debido a la introducción de la pensión reducida en 2013 y un aumento legislado en estas pensiones en 2015, así como mayores gastos presupuestados en los servicios de salud, bienes de capital y administración”.
“Al mismo tiempo, los rendimientos de las inversiones del fondo de reserva han sido bajos. Con las tendencias actuales, el INSS se proyecta para empezar a generar déficits persistentes en 2017 y se espera que el fondo de reserva se agote el 2024”, añade.
Por tal razón recomienda al Gobierno “frenar el gasto en salud y otros bienes y servicios, extender la vida útil del fondo de reserva INSS. En el mediano plazo, las autoridades deben tener en cuenta las reformas paramétricas adicionales para fortalecer las finanzas del sistema”.
C$5,395 millones en déficit habrá acumulado el INSS entre 2013 y 2020, según proyecciones publicadas por el FMI.
