El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, trataron este viernes 19 de febrero en una conversación telefónica los recientes avances del régimen de Bachar al Assad en el noroeste de Siria, algo que «preocupa» a EE.UU., informó la Casa Blanca en un comunicado.
«El presidente Obama expresó preocupación por los recientes avances del régimen en el noroeste de Siria y pidió urgentemente un cese de las acciones que incrementan las tensiones con Turquía y con las fuerzas de oposición moderadas y socavan nuestros esfuerzos colectivos para derrotar al Estado Islámico», indicó el comunicado.
Obama también trasladó personalmente sus condolencias a Erdogan por el atentado terrorista del 17 de febrero en Ankara y por el ataque de este jueves contra un convoy militar turco en la provincia de Diyarbakir.
Según el mandatario estadounidense, las fuerzas kurdas no deberían «explotar las circunstancias» en ese área para «ampliar su territorio», y urgió a Turquía a «mostrar un control recíproco» mediante el cese de los ataques con artillería en la zona.
Ambos líderes se comprometieron a profundizar su cooperación en la lucha contra «todo tipo de terrorismo», incluyendo el del Partido de los Trabajadores de Kurdistán y reiteraron su objetivo compartido de «destruir al Estado Islámico».