Venezuela renovó ayer sus cuestionamientos a la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al rechazar que esos organismos visiten el país para observar las elecciones y la situación general.
“Venezuela no tiene confianza en la OEA”, dijo Germán Saltrón, agente del Estado para los Derechos Humanos de Venezuela, al margen del 156 período de sesiones de la CIDH en Washington.
Autoridades de la OEA han mostrado interés en participar en los comicios legislativos del 6 de diciembre, a los que hasta ahora solo ha sido convocado Unasur. Saltrón dijo que a las elecciones también acudirán observadores del Mercosur y la Celac y abrió una invitación a la Unión Europea.
Pero no la OEA, que “ha certificado golpes de Estado, fraudes electorales y dictaduras”, denunció el funcionario venezolano. “No tiene credibilidad internacional, es un organismo caduco”, señaló.
Rectificar error
El relator especial para la Libertad de Expresión, Edison Lanza, pidió durante las sesiones visitar Venezuela para evaluar la situación de los medios de comunicación y denuncias de acosos contra periodistas.
“Venezuela permite la visita de la CIDH siempre (que) rectifique del error cometido de haber apoyado el golpe de Estado”, respondió Saltrón.
Venezuela acusa a la CIDH de haber apoyado el fallido golpe de Estado de 2002 contra el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) y de estar parcializada a favor de EE. UU.