Tras señalar que está “siendo arrastrado por el barro” en la investigación por corrupción que realiza la FIFA, Michel Platini manifestó que él es “a prueba de balas” y aseguró que no ha perdido el apoyo a su intento por reemplazar a Joseph Blatter como jefe del organismo regente del futbol mundial.
El presidente de la UEFA, quien fue suspendido noventa días junto con Blatter, confirmó en una entrevista publicada ayer por el diario francés Le Monde que no tiene un contrato por escrito para justificar el pago de dos millones dólares que recibió de la FIFA en 2011.
Arriesgándose a nuevas sanciones por romper las normas de confidencialidad, Platini ofreció una detallada defensa en el caso que amenaza con echar abajo sus aspiraciones presidenciales.
Detalló que el pago extraordinario que recibió por asesorar al presidente de la FIFA, Blatter, entre 1998 y 2002 era “una cosa entre dos hombres”, dando una nueva versión de por qué la FIFA no pudo pagarle por completo hace más de una década.