Natalia Lafourcade vivió una profunda reconstrucción emocional y musical con su álbum nominado al Latin Grammy, Hasta la raíz.
Una despedida amorosa y todo lo que conlleva un cierre de ciclo hizo que la cantautora mexicana se volcara en un mar de emociones y sonidos traducidos en el disco que ya ha comenzado a darle grandes satisfacciones, incluyendo las cinco nominaciones al Latin Grammy a las que se hizo acreedora, en las que destacan las ternas de grabación y álbum del año.
“Ha sido muy terapéutico. El disco me permitió curarme, me permitió sanar mucho y hacer algo que tenía muchas ganas de hacer, que era lograr algo personal, algo muy íntimo y a su vez conectar con mi público, que era lo que yo más deseaba”, dijo Lafourcade a The Associated Press.
AGRADECIDA
“Me siento muy agradecida con la gente porque este disco me ha permitido llegarles de una forma más cercana, crear una complicidad… Me siento muy contenta y con muchas expectativas, independientemente de que nos llevemos el Latin Grammy o no”, agregó la compositora de 31 años.
Hasta la raíz, el primer álbum con piezas originales de Lafourcade en seis años, llega tras el éxito que alcanzó con el homenaje a Agustín Lara, Mujer divina.