La música siguió sonando en la fantástica acústica del Garden que igual acoge veladas deportivas que conciertos musicales y luego asomaron los primeros aficionados, casi insignificantes en una instalación para veinte mil fanáticos. Para cuando Ghislain Maduma y Maurice Hooker subieron al ring a iniciar la cartelera, solo estaban sus familiares.
Siempre es así, los combates preliminares tienen pocos espectadores para aplaudir o abuchear. Las únicas atractivas son las muchachas que suben a anunciar los rounds con escasa ropa, ofreciendo mil peligros al pudor inocente. A esta altura, la única localidad casi llena es la de los periodistas que van a registrar los hechos.
Aún no llegan los combates estelares y con excepción de Óscar de la Hoya, que es el promotor de la cartelera, tampoco están las celebridades, que más que para presenciar el boxeo, acuden para ser vistas, a pesar de que digan que esta época, de tanta exposición mediática, ser distinguido o elegante es no aparecer en televisión.
Ahora hay más gente. Las peleas ofrecen más de acción, pero la mayoría de personas aquí, no vino para ver a Lamont Roach Jr. o José Bustos. Lo han hecho por Golovkin y Román Chocolatito González, nuevas estrellas de HBO. Así que revisan sus relojes, ajustan su porte y sonríen, no vaya ser que la televisión los capte en mala postura.
El primer gran abucheo masivo es para Donald Trump, el controversial precandidato a presidente de Estados Unidos, mientras que la primera demostración de afecto de toda la concurrencia, se la lleva Roberto Mano de Piedra Durán, legendario expugilista panameño, cuyas presentaciones en esta arena son recordadas consistentemente.
Pero el entusiasmo adquirió su mayor intensidad cuando apareció en escena Román Chocolatito González, presentado como la estrella emergente del boxeo mundial. Y nueve asaltos después, dejó en claro que merece ese nombramiento y cada uno de los elogios que ha recibido, con su obra de demolición ante Brian Viloria.
LLENO TOTAL
El Madison Square Garden, que sigue conservando su magia, registró un lleno total para esta velada, que tuvo a Gennady Golovkin ante David Lemiuex como duelo estelar, pero con Román Chocolatito González contribuyendo grandemente al espectáculo.
Formidable el respaldo que brindó la barra nica a Román González, quien con su seguidilla de golpes, motivó gritos constantes de Chocolate, Chocolate, mientras abollaba la cara de un Viloria quien se resistió a caer, aunque por dentro ya estaba destruido.