El pelotero de la selección nacional Darrel William Leyva Zelaya, acusado de lesiones graves, ahora tiene permiso de ir a entrenar y participar en los juegos de beisbol de la selección nacional, por respeto a su derecho al trabajo.
Así lo decidió el juez Carlos Solís ayer en la audiencia inicial donde la Fiscalía y la víctima Eduardo José Zárate, pidieron cárcel para el deportista.
El judicial admitió las pruebas presentadas por la fiscal Xiomara López, quien ofreció los testimonios de personas que presenciaron los hechos, el pasado 3 de octubre, en la discoteca Chamán Bar, cuando el acusado se abalanzó sobre la víctima con una botella de vidrio en la mano y se la quebró en el rostro, causándole una herida de diez centímetros.
Además presentó un dictamen médico legal que confirma la lesión en el rostro de Zárate, que le dejará una cicatriz visible y permanente en la cara.
TIENE MIEDO
Después que la fiscal presentó las pruebas, la víctima tomó la palabra y solicitó de viva voz al juez Solís que aplicara la prisión preventiva a Leyva porque este tiene un comportamiento supuestamente violento y tiene miedo que lo vuelva a agredir.
Zárate también se refirió a una supuesta denuncia por violencia que tiene la exnovia del pelotero en su contra y que incluso está desde antes que lo golpeara a él.
Sin embargo, Ángela Rosa Rodríguez, abogada del deportista, dijo que su representado es un destacado deportista que ha puesto en alto el nombre de Nicaragua en los deportes y que no ha incumplido con la medida cautelar impuesta —arresto domiciliar— y la presentación periódica a firmar a los juzgados de Managua.
La abogada prefirió no referirse a la supuesta denuncia por violencia contra Leyva, de parte de su exnovia.
Según la acusación, el pasado 3 de octubre, el procesado se encontraba en la discoteca y observó a la víctima con su exnovia, situación que lo molestó y lo llevó a empujar violentamente a Zárate y luego se le dejó ir con una botella de cerveza en la cara.