Los líderes de la Unión Europea aceptaron anoche el plan de acción por el que Turquía se compromete a frenar el flujo de migrantes hacia Europa a cambio de reforzar los lazos con la UE, lo que incluye la liberalización de visados para los turcos.
Los aspectos financieros del acuerdo serán negociados los próximos días, según la UE. Fuentes diplomáticas indicaron que Ankara pedía a cambio de su cooperación una ayuda de 3,000 millones de euros.