Las divergencias entre industriales agrícolas y el gobierno por la importación de frijol a Costa Rica, parece imparable. Al enojo por las medidas fitosanitarias impuestas desde el año pasado a las compras desde Nicaragua, se suma la crítica a un decreto de desabasto que según los empresarios, llegó tarde.
“El gran sacrificado por las políticas (del Ministerio de Agricultura y Ganadería, MAG) ha sido el consumidor nacional”, asegura Alejandro Monge, director de la Asociación Nacional de Industriales de Frijol (Anifri).
“Nunca. Siempre se hace un balance con la producción nacional y el desabasto para estar en función del productor y el consumidor”, reacciona el viceministro del MAG, José Joaquín Salazar.
La industria importadora aún resiente la aplicación de una medida fitosanitaria desde el año pasado, que exige cero terrones a las importaciones a granel desde Nicaragua. Esto conllevó a los empresarios a importar el grano empacado o a contratar personal de limpieza en Nicaragua. Es decir, más costos que al final encareció el precio del grano al consumidor.
Los novecientos colones (1.66 dólares) que costaba en promedio los novecientos gramos de frijol en un supermercado, por ejemplo, hoy vale unos 1,300 colones (2.4 dólares), dependiendo de la calidad del grano.
“No ha habido de otra que reflejarlo (el costo de importación) en el consumidor; porque financieramente era peligroso para la agroindustria”, dice Monge.
Como Costa Rica apenas produce un veinte por ciento del frijol que anualmente consume, tiene que importar de terceros mercados que no sean desde Centroamérica mediante decreto de desabasto que facilita importar sin aranceles.
Para los industriales este decreto llegó “demasiado tarde”. La ventana abierta hasta enero del siguiente año, esta vez será entre finales de octubre y el mes de noviembre. Se redujo a mes y cinco días, según Monge.
Atrasos como el actual, según Monge, sería por la intencionalidad del actual gobierno de proteger al productor nacional. “Como agroindustria responsable no hemos estado en contra de la protección. No queremos que queden desprotegidos, sabemos que enfrentan costos de producción más alto, lo que pasa que hay políticas públicas que pueden aplicarse para cerrar esa brecha sin necesidad de llegar al grado extremo de intolerancia de grados de impureza (terrones), ni disminuir periodo de desabasto”, lamenta Monge.
93.66% había caído hasta septiembre la exportación de frijol negro a Costa Rica, según datos del Centro de Trámites de las Exportaciones.