Clases de Derecho
El diputado Edwin Castro es profesor de Derecho en una reconocida universidad de Managua. Yo no dudo de los amplios conocimientos en Derecho que debe tener Castro para estar en tal posición. Ni dudo de su inteligencia. Es un tipo listo. Lo ha demostrado. Lo que no logro entender es cómo puede explicarle a sus alumnos que se puede desaforar y destituir a otro diputado, sin proceso legal alguno de por medio, sin darle derecho a la defensa, sin comisión investigadora que determine los hechos, sin condena de autoridad legal y sin considerar ninguna de las causales establecidas en la Ley. Solo “porque sí”. Al margen de todo Derecho.
El Führer y el Comandante
“Los votos ya no importan más. Solo el Führer decide”, dijo Joseph Goebbels en 1933, luego de que Hitler consiguió concentrar en sus manos todo el poder de Alemania. En Nicaragua, setenta años después, los orteguistas no lo dicen así, pero lo hacen igual. Desde que Ortega llegó a la Presidencia hay un mensaje persistente de que el voto popular ya no vale nada. Deciden según sus propias conveniencias cuántos votos les tocará a cada quien, quitan y ponen alcaldes cuando les ronca por los motivos que sean y destituyen diputados sin proceso alguno. No solo le quitaron su capacidad para elegir al voto del ciudadano, sino que ni siquiera respetan los mismos cargos que resultan de sus asignaciones. El asunto que quieren dejar claro es: “Los votos ya no importan más. Solo el Comandante decide”.
Agravantes y atenuantes
¿Cómo explicará Edwin Castro a sus alumnos que adversar al Frente Sandinista es ahora agravante en la justicia nicaragüense y, por el contrario, mostrar devoción por la pareja presidencial es atenuante? De tal forma que los asesinos sandinistas que masacran una familia liberal en El Carrizo, tres años después están libres, y en cambio los asesinos opositores que masacran a simpatizantes sandinistas en un bus reciben penas de cientos de años de prisión. ¿Cómo explica Castro que el comandante Ortega defienda en plaza pública a un pistolero que disparó contra opositores? En fin, pienso que la tiene difícil el diputado Castro en un país donde el grupo al que pertenece se ha encargado de demoler, piedra por piedra, el Estado de Derecho sobre el que Castro da cátedras en las aulas universitarias.
Informe electoral
Qué memoria más corta la de algunos que andan entusiasmados con las “elecciones” del 2016. Déjenme recordarles otra vez lo que dijo el informe de la Unión Europea de las elecciones del 2011. Leerlo eriza los pelos. Las 51 páginas del informe se resumen en tres palabras: no hubo elección. No hay forma de saber cómo votaron los nicaragüenses, dice el informe. El CSE no fue transparente ni imparcial, no se sabe cómo se llegó a los resultados oficiales, por lo tanto no hay forma de saber que las personas que dicen que ganaron hayan ganado realmente. Y ni una sola de las recomendaciones que hicieron los observadores ha sido aplicada, por la sencilla razón de que este sistema, así de robavotos, así de descarado, es con el que les gusta ganar las “elecciones”.
Carreta delante de los bueyes
Entonces, cuando oigo hablar de unidad para las elecciones, de elecciones primarias, de precandidatos y no sé qué mejunjes más, me pregunto: ¿de qué elecciones está hablando esta gente? ¿De las mismas “no elecciones” que habló el informe de la Unión Europea? ¿No están poniendo la carreta delante de los bueyes? ¿No dice el elemental sentido común que primero es recuperar las elecciones y después participar en ellas? ¿O acaso ha cambiado algo en la administración electoral desde la votación pasada para acá y yo no me di cuenta?
Juicios exprés
Ahora hasta se han puesto de moda los juicios exprés para algunos casos que tienen que ver directamente con el régimen. No hay investigación, no se presentan testigos ni pruebas, se impide la cobertura periodística y el juez dicta sentencia en cosa de horas, apurado, no vaya a ser que al solo escarbar por encima termine encontrando la cola de quienes le colocaron en el cargo, le dicen cómo debe fallar y lo pueden convertir en paria al menor asomo de independencia.
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