Las iglesias católica y evangélicas coinciden en rechazar a los denominados “Gabinetes de la Familia”, organismos partidistas del FSLN que fueron incluidos en el Código de la Familia aprobado por la aplanadora orteguista de la Asamblea Nacional el 26 de junio recién pasado.
Monseñor Silvio Fonseca, vicario de la Pastoral Familiar, Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua, declaró a LA PRENSA el sábado 5 de julio que “Los Gabinetes de la Familia no pueden inmiscuirse en la vida y la intimidad de la familia. Esa es una total violación a los derechos humanos y no podemos permitir semejante barbaridad. La Iglesia y la sociedad lo rechazan”.
Ciertamente, en el trascendental documento titulado En búsqueda de nuevos horizontes para una vida mejor, que la Conferencia Episcopal presentó el 21 de mayo al presidente inconstitucional Daniel Ortega pero este no se ha dignado responder, los obispos expresaron: “Nos preocupa muchísimo que no se respete el derecho de las familias a su intimidad y a su libertad de conciencia Por eso pedimos que quede suficientemente claro el límite de los llamados ‘Gabinetes de la Familia’ y se evite su indebida injerencia en la vida de nuestras familias. Nos consta que en algunos casos llegan a fiscalizar la vida ajena y a inmiscuirse en la privacidad del hogar ”
Aparte de la Iglesia católica, también las iglesias evangélicas se han pronunciado contra los Gabinetes de la Familia creados por el régimen orteguista. El pastor Roberto Rojas, secretario general de las Asambleas de Dios que agrupan a más de dos mil iglesias evangélicas en todo el país, expresó por medio de LA PRENSA, el lunes 7 de julio corriente, su rechazo a la pretensión de que los Gabinetes de la Familia se involucren en la convivencia familiar. “Pretender que estos gabinetes normen la vida y el funcionamiento de la familia sería trastocar el funcionamiento armónico de la sociedad. Es incorrecto”, expresó Rojas, y en el mismo sentido se han pronunciado otros líderes evangélicos.
Además, los Gabinetes de la Familia son inconstitucionales. Así lo denunció el diputado opositor Luis Callejas, quien informó que la bancada del PLI presentará un recurso por inconstitucionalidad de la ley del Código de la Familia. Este es inconstitucional en su aspecto formal, porque en su aprobación la aplanadora orteguista violentó el debido proceso de formación de la ley; y lo es también por su contenido, porque viola la privacidad de la familia que es un derecho consignado en la Constitución (artículo 26). Y según el jurista y exdiputado liberal José Pallais, quien trabajó a fondo en la elaboración del proyecto de Código de la Familia y fue uno de sus dictaminadores, al ser incluidos los Gabinetes de la Familia “que son estructuras politizadas”, se creó una distorsión, porque introduce en la vida familiar elementos ajenos a la conducción familiar.
En realidad, los Gabinetes de la Familia son instrumentos políticos (correas de transmisión del partido totalitario en el poder con las masas populares, llamaron Lenin y Stalin a este tipo de organismos), para controlar la vida de las familias nicaragüenses e inyectarles el veneno ideológico del populismo. Y por lo tanto son inaceptables.
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