Con un poco de disciplina y un mínimo de tiempo libre podemos colocar todos nuestros músculos en su sitio. Hay que evitar a toda costa que la flacidez se apodere de nuestros muslos o de la parte superior de nuestros brazos. Una ligera tabla de ejercicios puede ser nuestra salvación.
Para algunas personas gimnasio es sinónimo de tensión, sudor, un lugar donde se desconecta de unos problemas, que se acaban sustituyendo por otros: la báscula, el espejo, el tiempo.
Precisamente por eso, una de las aportaciones más práctica para tonificar el cuerpo es el “wellness”, gimnasia en la que sin demasiado esfuerzo se consigue un relax total y una sensación placentera de descanso también para la mente.
PARA PIERNAS
Tonificar las piernas para lucir la piel bronceada se consigue con un poco de voluntad: caminar todos los días a un ritmo intenso y continuo, al menos durante una hora. La bicicleta y la natación contribuyen a estirar los músculos. Especialmente el deporte acuático provoca una actividad total en todos los músculos del cuerpo.
Los abdominales también ayudan a superar los problemas de espalda. Los ejercicios tradicionales que consisten en flexionar el tronco en posición supina son los más eficaces, aunque siempre provocan un acortamiento del músculo y su volumen.
GLÚTEOS
Los glúteos es una de las zonas que más preocupa a las mujeres, por exceso o por defecto se convierte siempre en un foco de complejos.
Una combinación de dieta, tratamientos y mucho ejercicio es la fórmula que debe alternarse. Caminar vuelve a ser el ejercicio recomendado, subir escaleras, las elevaciones laterales de las piernas y un ejercicio de tijeras suelen tener un efecto rápido.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B



