Como ya se ha convertido en tradición, Sitel celebró la Purísima junto a sus más de 3,000 colaboradores y sus familias, el festejo nicaragüense que ya lleva siglos siendo parte de la historia de este país.
Sitel se sumó enérgicamente a esta fiesta desde el mismo año en que comenzó a operar en Nicaragua, en 2008, según compartió Maribel Gutiérrez, administradora de la empresa y quien dedicó su tiempo a convivir con los asistentes durante el rezo.
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fortalecido
Ahora, cuando han transcurrido cinco años, el grito a la Patrona de Nicaragua se ha hecho más fuerte desde la empresa, pues aquella iniciativa de los directivos de Sitel actualmente ha crecido de manera exponencial, lo que evidencia el fortalecimiento de sus bases a través de todos sus colaboradores.
“Éramos apenas como 400 colaboradores”, rememoró Gutiérrez, haciendo hincapié en que como nicaragüenses esta celebración en que se honra a la Madre de Jesús, se realiza pensando en todos los enfermos y la unidad familiar.
Maracas, la tradicional chicha”, jugos, silbatos, cohetes… todos estos símbolos efervescentes de la gritería estuvieron presentes en el acto, amenizando la algarabía de los más pequeños hasta los más grandes.
“La Gorra” dio abasto para la multitud que llegó a compartir el grito de “gloria” a María.
unidad
Gutiérrez precisó que para la empresa el punto esencial de celebrar la Purísima es el ver como se unen sus colaboradores con familia y amigos, formando así un solo hogar llamado Sitel, el lugar en donde se disfruta de momentos gratos más allá del trabajo cotidiano.
Los colaboradores pudieron llevar a sus familiares a ser parte del festejo, el cual desbordó el estacionamiento trasero de la compañía, en donde una vez fue la embajada norteamericana.
En el evento también hubo rifas esperadas por todos los presentes. Gutiérrez mencionó que Sitel forma alianzas con sólidas empresas nicaragüenses para ofrecer estas muestras de aprecio a quienes asisten a cantarle a la Virgen.
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