En la Venezuela “socialista del siglo XXI” no hay papel para abastecer las necesidades de los periódicos impresos, ni siquiera para producir el elemental e indispensable papel higiénico. Sin embargo, el gobierno de Nicolás Maduro tiene papel suficiente para imprimir grandes cantidades de afiches que han sido pegados en todo el país, a fin de difamar a los principales líderes democráticos, incitar el odio de los partidarios chavistas contra sus adversarios políticos y quién sabe si para preparar un ambiente propicio para su eliminación física.
Los afiches del odio tienen un encabezado que dice: “Reconócelos. La trilogía del mal”. Llevan impresas las fotografías —acompañadas con leyendas difamatorias— de Henrique Capriles, excandidato presidencial que ganó la elección de abril de este año pero le fue robada mediante un fulminante fraude electoral; Corina Machado, diputada a la Asamblea Nacional, quien por su valentía en la defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos ha sido agredida físicamente de manera brutal, igual que otros legisladores de oposición, por diputados de la bancada oficialista; y Leopoldo López, principal dirigente del partido opositor Voluntad Popular.
“Te quitan la luz / te quitan la comida / te quitan la paz”, se dice en los afiches del odio, con los cuales se pretende culpar a los dirigentes democráticos por las calamidades económicas y sociales que sufre la población venezolana. Desgracias que son causadas por el gobierno de Nicolás Maduro, quien trata de imponer un sistema comunista que ya demostró ser inviable y fracasó en todos los países donde se impuso, dejando en el camino economías arrasadas y tendaladas de muertos por hambrunas y asesinatos políticos.
A los venezolanos democráticos, que son más de la mitad de la población, no se les puede engañar con la torpeza de culpar a la oposición por el desastre que han causado los mismos gobernantes socialistas del siglo XXI, con sus políticas anacrónicas, irracionales e inviables. Pero sin duda que no es a los venezolanos democráticos a quienes se pretende influir y convencer con esa campaña gubernamental de odio e intolerancia. El mensaje está dirigido a los chavistas, sobre todo a los más irracionales, poseedores de armas de fuego muchos de ellos, entre los cuales sobran los que podrían entender la odiosa campaña de sus líderes como una orientación para atentar contra los dirigentes democráticos difamados, sabiendo además que cuentan con la protección oficial y con la garantía de impunidad.
Justamente, la diputada Corina Machado ha calificado esta campaña gubernamental de odio como una muestra de fascismo puro. En lo cual coincide otro de los agredidos, Leopoldo López, ex alcalde del municipio de Chacao, quien dijo en su cuenta de Twitter: “En 1930, los nazis; hoy, a 83 años, Maduro, otro fascista”. Se refiere López a que el régimen nacional socialista de Adolfo Hitler, en la Alemania nazi de los años treinta del siglo pasado, inundaba el país con afiches de propaganda de odio incitando a las criminales turbas fascistas a atentar contra la vida y la integridad física de judíos, gitanos y opositores políticos al régimen hitleriano.
Ojalá que la propaganda de odio del neo nazi venezolano contra Capriles, Machado y López no desemboque en su asesinato. Y ojalá también que el pueblo democrático venezolano logre pronto sacudirse de encima esa ignominiosa dictadura del socialismo del siglo XXI que preside el excéntrico Nicolás Maduro.
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