La propina y el soborno

Editorial: La propina y el soborno

A medida de que se acerca la fecha de entrada en vigencia de la Ley de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias, se ha intensificado la discusión acerca de la propina que se cobra en restaurantes y establecimientos afines.

De acuerdo con el numeral 3 del artículo 10 de dicha Ley, que es la 842, a partir del próximo 11 de octubre será prohibido para los proveedores de esos servicios “incluir propina en el precio y en el cálculo de la factura, o cualquier alusión a la misma, dejando a criterio de las personas consumidoras pagar o no la propina, siendo esta última voluntaria”. Es decir, que se tendrá que eliminar de las facturas que se extienden a los clientes, el rubro de “propina voluntaria”, equivalente al diez por ciento del consumo, que de hecho y por la costumbre ha sido convertida en obligatoria.

Sin duda que la prohibición de cobrar la propina llamándola voluntaria, perjudicará a las meseras y meseros pues muchos clientes no les concederán la gratificación aunque sean muy bien atendidos. Pero también afectará a los propietarios y operadores de restaurantes y hoteles, muchos de los cuales han utilizado el ingreso por concepto de propinas “voluntarias” no solo para distribuirlo entre todos los trabajadores, sino también y sobre todo para aprovecharlo en el pago de los salarios nominales, que por lo general son exiguos.

El tema de la propina es muy viejo, se trata de una costumbre muy antigua y ha sido tema de discusión en todas partes del mundo. Al respecto el enciclopedista jurídico Guillermo Cabanellas indica que “desde que el primer hombre tuvo la idea de remunerar un servicio, nació la propina. En la vieja sociedad romana parece que ya se conocieron los sistemas de recompensar debidamente los favores que se obtenían”.

En el curso del antiguo debate sobre la propina incluso se le ha confundido con el soborno, que tiene la misma definición de recompensa con dinero o en especies a cambio de un favor recibido. La diferencia radica en que la propina es una gratificación que se justifica legal y éticamente, mientras que el soborno es una recompensa que se da y se recibe en forma ilícita o injusta. De allí que algunos eminentes juristas como por ejemplo el tratadista alemán del siglo XIX, Caspar Rudolf von Ihering (1818-1892), calificara la propina como “el arte de la mendicidad organizada por los usos y costumbres” y propusiera su prohibición “por razones de bien público”, según cita el mismo Cabanellas.

Cabe mencionar que atendiendo la recomendación de Von Ihering, la propina fue prohibida en la Rusia Soviética y después en todos los países donde se impuso el comunismo, pues fue calificada como denigrante para quien la recibiera y como una manifestación del espíritu burgués y reaccionario de quien la otorgaba. Sin embargo la práctica de dar y recibir propina nunca desapareció realmente en esos países, solo se hizo clandestina y de hecho se convirtió en soborno.

Pero en sí misma la propina no es pecaminosa. Si alguien quiere gratificar a un mesero o mesera por el buen servicio que le ha brindado, tal es su voluntad y derecho y nadie tiene por qué impedirlo. Lo malo es que se imponga de manera obligatoria, ya sea abiertamente o en forma solapada.

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COMENTARIOS

  1. Mensajero de la paz
    Hace 13 años

    De acuerdo! Asi tiene que ser si una mesera o mesero me trata mal! Nel! que se vaya a comer toda su mala gestion donde quiera pero no la gratifico, de lo contrario le doy el 20%.

  2. alex mendoza
    Hace 13 años

    excelente articulo, es mas existen muchos restaurantes que te prestan mal servicio que hasta cuando quieres cancelar tenes que estar buscando en voz alta al mesero ya no se diga algun servicio extra que uno requiera, y de todas formas va incluido en la factura el 15 % IVA y 10%propina»voluntaria» ¿que tal? ya era hora que pararan ese abuso con el consumidor, total se paga el 25%mas a lo que uno consume

  3. Observador
    Hace 13 años

    Muchos propietarios de negocitos se han valido de la propina para no pagarles bien a los empleados (ni siquiera llegan al salario mínimo para meseros y meseras) y se han valido del 10% de propina «voluntariamente obligada» en la factura. Con esta ley, algunos tendrán que pagar lo que deben a sus empleados y otros probablemente tendrán que cerrar (las cuentas no les van a dar). Al menos nos dejan la opción de dar la propina que uno considere según el servicio recibido.

  4. Indio
    Hace 13 años

    Ahora bien, la propina debiera recompensar la calidad de la comida. Uno llega a cierto restaurantes les muestra un menú con fotografía donde se te hace agua la boca y cuando te sirve el plato surge la decepción y para colmo está mal sasonada, con condimentos inadecuados el arroz simple o masoso en fin. No te comes el plato y pagaste 200 o 300 pesos + el iva + la propina y la sensación de malestar que deja al pagar un mal servicio.

  5. Indio pata rajada
    Hace 13 años

    Yo nunca me he quejado de la propina incluida, es mas cuando me atienden bien les doy un extra directamente al mesero(a), el problema es que la gente en Nicaragua es super pinche(tacaña), aquí no hay costumbre de dar propina, pobrecitos los meseros y meseras mejor que vayan aprendiendo otro oficio. Yo trabajé en Estados Unidos y allá la propina es voluntaria pero de todos modos siempre el cliente deja 15-20% del total de la factura.

  6. mario perez soza
    Hace 13 años

    aparte que pagamos IVA pagamos adicinal un 10%, no tenenmos porque pagarle planilla a los empleados si con lo que consumimos los restuarantes y comiderias ganan hasta un 100% y mas en la comida se gana. pues de ahi que hagan sus gastos operativos a como lo hacen todos los comerciantes que compran una libra de pollo y se ganan dos cordobas. imaginen hay platos que pagamos entre 200 y 300 cordobas, los que cocinamos sabemos que al hacer la compra en el mercado o super con 300 comemos toda la fam

  7. ayitogarcía
    Hace 13 años

    La propina se convierte en soborno, cuando la o el mesero otorga preferencia al cliente que, el mesero sabe, le pasará más billete y margina al que le da menos propina. Eso lo he visto y vivido hasta para la asignación de una buena mesa, o en cuanto a la rapidez y calidad de la atención. Por eso debe ser libre de dar, pues si a uno lo discriminan en su cara y lo mal atienden, lo poco que queda es manifestar su inconformidad con mínima o ninguna propina.

    1. Gastón
      Hace 12 años

      en un todo de acuerdo con este comentario, Dr. Español, Buenos Aires, Argentina.

  8. Indio pata rajada
    Hace 13 años

    El secreto para que un mesero(a) lo atienda bien a uno es que tenemos que ser amables con ellos, aquí hay mucha gente prepotente que quieren que los atiendan como reyes, y vuelven a ver al mesero(a) con desprecio, al final dejan en la mesa un montón de monedas de 25 centavos, hasta dan risa y de remate se llevan los huesos y el pellejo del pollo dizque para el «perro».

  9. Gonzalo
    Hace 13 años

    Ya que tocan este tema les contare de mi experiencia. Si el mesero y mesera me atienden con rapidez y eficiencia, si esta pendiente de mi mesa, si necesito agua o cualquier cosa, y aparte de eso, si veo que los servicios higienicos estan limpios y decentes, al igual que el piso del restaurante, por derecho me siento en la necesidad de dejar una buena propina, usualmente el 15 por ciento cuando menos.

  10. GUICAG
    Hace 13 años

    Con la libertad de empresa en el marco de una economía de mercado crece la picaresca. Los dueños de empresas del sector servicios, especialmente los restaurantes, suelen introducir en la factura la propina voluntaria (del 10%) tras la aplicación de la base imponible y el IVA. Si por descuido o ignorancia la paga el cliente, mal podrá luego reclamarla, porque entenderán que el pago ha sido voluntario. Es acertado prohibirla para que no figure en la factura.Mesero es coste empresarial

  11. RSP
    Hace 13 años

    A mi no me gusta comer en restaurantes sea donde sea, prefiero la comida casera, si, vicito restaurantes, no me importa lo famoso o no del restaurante, no es que sea adinerado, no, pero cuando recibo la cuenta en lo único que me fijo es en total de la cuenta y pago y siempre doy una propina de acuerdo al servicio recibido y de acuerdo a mi billetera, la propina debe ser voluntaria, pero hay gente que tiene una voluntad micerable.

  12. pelon
    Hace 13 años

    Es triste la ignorancia sobre el tema de alguna gente, talvez por eso se animan a opinar sin bases. El tema es muy sencillo, aparte del salario minimo que gana un mesero, el se complementa para vivir con la propina, si eso deja de existir o la gente la deja de reconocer (voluntariamente o no) el propietario va a tener que subirle el sueldo para retener a ese mesero y aumentar los precios para lograr cubrir la diferencia. Lo que antes SI era una propina voluntaria, la convirtieron en obligatoria

  13. GUICAG
    Hace 13 años

    Si la costumbre normal es una repetición de actos lícitos, mal puede afirmarse que la propina “de hecho y por la costumbre ha sido convertida en obligatoria”. Nunca puede ser de recibo lo que es inmoral o éticamente reprochable desde su origen –como es exigir una compensación no autorizada y solapada con ocasión de la prestación de un servicio-, porque supone un enriquecimiento injustificado para quien la recibe y un correlativo perjuicio para quien por engaño la entrega.Gratificar

  14. Robert de Niro
    Hace 13 años

    Se deberia tambien pasar una ley contra la propina (Soborno obligado) de los empleados pubicos de algunas oficinas estatales (Ejemplo: Catastro en especial de Granada).
    O se deberia reglamentar el precio extra por dar el servicio regular o agilizado tal como se hace en Migracion o el Consejo Supremo electoral o el Registro.

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