Varias destacadas personalidades de izquierda, incluyendo antiguos dirigentes de la revolución y del gobierno sandinista de los años ochenta, declararon el jueves de la semana pasada su respaldo a la candidatura presidencial de don Fabio Gadea Mantilla. Anteriormente, otros líderes de izquierda y antiguos dirigentes del FSLN y del gobierno de la revolución sandinista, se habían integrado en la alianza PLI que postula la candidatura presidencial de Gadea Mantilla y forman parte de sus listas de candidatos a diputados, uno de ellos en la fórmula presidencial.
Don Fabio declaró que el respaldo de esas personalidades de izquierda a su candidatura es una prueba de la credibilidad de su compromiso de hacer un gobierno para todos, a diferencia de los gobiernos partidistas que ofrecen los otros candidatos. Pero, además, el hecho de que un importante sector de la izquierda nicaragüense esté abogando por la libertad sin restricciones, por la democracia sin apellidos ni exclusiones y por la vigencia de un verdadero Estado de Derecho, demuestra la creciente maduración de conciencia y aglutinación de voluntades y esfuerzos, para que Nicaragua vuelva a ser república como lo proclamaba el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal; por una Nicaragua para todos como lo planteó el doctor Ramiro Sacasa Guerrero; y por la Nicaragua posible que sueña y predica el filósofo nacional contemporáneo, doctor Alejandro Serrano Caldera.
No es la primera vez que sectores políticos de derecha, centro e izquierda coinciden en aspiraciones democráticas comunes y se unen para luchar contra una dictadura que a todos los lastima. El precursor de ese tipo de unidad opositora pluralista y compleja fue el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien la promovió en 1966 en la primera Unión Nacional Opositora (UNO) y la concretó en 1974 con la Unión Democrática de Liberación (Udel). Y fue la unidad opositora pluralista la que finalmente dio al traste con la dictadura somocista en 1979, y más adelante, en febrero de 1990, derrotó electoralmente a la primera dictadura de Daniel Ortega.
El domingo 9 de octubre de 1966, ante una multitudinaria concentración en la Plaza de la República el doctor Chamorro Cardenal expresó que los marxistas nicaragüenses podían y debían “contribuir a erradicar del poder a la pandilla que se ha hecho dueña de él con el único ideal de convertirse por medio del gobierno, de pobres de solemnidad que eran, en los más grandes millonarios de Centroamérica ” El doctor Chamorro Cardenal se refería a la familia Somoza que detentaba el poder en aquel entonces, pero sus palabras son aplicables a la familia Ortega Murillo que lo detenta en la actualidad.
La unidad de todos los nicaragüenses que quieren la libertad y la democracia, sean de derecha, de centro o de izquierda, es “el viento de la historia recogido ahora en las velas de una oposición unida”, dijo el doctor Chamorro en aquella ocasión, unidad que es indispensable para erradicar del poder a la dictadura, recuperar la república e instaurar la democracia en Nicaragua.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A
