De la crisis al conflicto, o al pacto

Nicaragua tiene una vasta experiencia en crisis políticas y conflictos de poder. De hecho, desde que nació como país independiente, al finalizar la dominación colonial española en 1821, el único período más o menos largo de estabilidad y paz ha sido el de los llamados “treinta años conservadores”. Fue cuando tras casi cuatro décadas de sangrientas y destructivas guerras civiles, incluyendo la Guerra Nacional contra el filibusterismo estadounidense, la nación decidió vivir en paz y estabilidad política y los líderes políticos de entonces comprendieron que la receta para lograrlo, era la alternabilidad en el poder, desechar las tentaciones o el vicio de la reelección y gobernar con sentido de nación.

Aquellas tres décadas de estabilidad y paz se terminaron, precisamente cuando el presidente de turno volvió a probar la droga de la reelección y quiso seguir en el poder después de terminar su período. Las consecuencias nefastas de aquella recaída fueron tan graves y prolongadas, que más de 100 años después el país todavía las está sufriendo en forma dolorosa.

En realidad, lo que más sorprende a los estudiosos de la historia y de las cuitas de Nicaragua, es la incapacidad de los nicaragüenses —hablando en términos generales—, para aprender de su propia experiencia histórica y los errores del pasado a fin de no volver a cometerlos. La explicación radica en que los nicaragüenses no hemos podido crear una cultura verdaderamente democrática, basada en el culto a la libertad, el respeto mutuo, la tolerancia a las ideas ajenas, la independencia de la justicia y la alternancia en el ejercicio del poder, cuales son las condiciones indispensables para asegurar una convivencia pacífica duradera, el desarrollo económico y el progreso social.

También por falta de cultura democrática es que las “soluciones” que casi siempre se han aplicado a las recurrentes crisis políticas e institucionales del país, han sido los conflictos —que incuban conflictos posteriores—, o las componendas y pactos para la repartición del poder y sus pingües beneficios entre los caudillos y sus secuaces de las cúpulas partidistas.

Por excepción, algunas veces se ha intentado poner fin a la penosa historia de crisis, conflictos y pactos prebendarios, con acuerdos de nación inspirados en los principios y valores de la libertad, la democracia, la justicia y el progreso social. Sin embargo esos esfuerzos siempre fracasaron o cuando en alguna ocasión hubo algún éxito, sus buenos resultados fueron efímeros.

Ahora, ante la nueva y profunda crisis política que sufre el país, la nación se enfrenta otra vez a la ominosa y sombría perspectiva de un nuevo pacto de cúpulas, o de otro conflicto o estallido de violencia en cualquier forma. Todavía no se ve cómo podría comenzar un conflicto violento, pero igual que ocurrió en el pasado inevitablemente volverá a estallar en esta ocasión, si no se encuentra a tiempo una salida cívica y pacífica genuinamente democrática.

Sin duda que Ortega ha procurado un nuevo pacto prebendario y la compra de más diputados corruptos de la oposición, para conseguir sus objetivos sin las conmociones de una crisis política. Es decir, una reforma constitucional que le permita la reelección presidencial, seguir controlando el Consejo Supremo Electoral para reelegirse mediante el fraude, y mantener su hegemonía sobre los demás poderes del Estado. Si el orteguismo ha asaltado los Poderes Judicial y Legislativo y ha pisoteado lo que quedaba de Estado de Derecho, es porque no ha podido conseguir el nuevo pacto ni comprar a más diputados de la oposición.

Aún así, los líderes orteguistas han dicho que “una salida a la crisis institucional, además de realizar la elección de los funcionarios a los cuales se les venció su período o está por vencer, podría ser la derogación del controversial segundo párrafo del artículo 201 de la Carta Magna de 1987”, según informó ayer LA PRENSA. O sea un nuevo pacto para que se acepte la reforma constitucional y se reconozca el predominio del FSLN en los poderes del Estado y el avance del proyecto de instauración de la nueva dictadura.

De manera que la oposición está ante el dilema de someterse al chantaje orteguista y aceptar el nuevo pacto, o mantenerse firme y llamar a la población para que respalde una solución decente de la crisis, basada en el respeto a la Constitución, a la independencia de los poderes del Estado, al Estado de Derecho, al principio de no reelección presidencial y la preservación de la democracia en Nicaragua.

Editorial Opinión conflicto pacto reelección archivo

COMENTARIOS

  1. nica made in usa
    Hace 16 años

    Mi punto de vista es que la oposicion;la unica salida viable es torcerle el brazo a ortega sin ningun tipo de pactos;el pueblo esta demasiado empobrecido y ya no aguanta mas y con otro pacto seria el acabose;lo ideal seria destituir a ortega y poner gente nueva y capaz que saque al pais de esta encrucijada economica y politica;en este pais la gente no produce porque no hay dinero ni para empezar;todo se lo roban los orteguistas;y los que tienen dinero no invierten porque no hay garantias

  2. Alvaro Membreno
    Hace 16 años

    Un proyecto para reivindicar a Nicaragua de este tipo de crisis se encuentra encerrado en la pobre EDUCACION que actualmente los nicas tenemos, si realmemte queremos no pasar por este tipo de farcasos politicos, pactos, abusos y corrupcion, tenemos que EDUCAR al pueblo, tenemos que enseñarle que el GOBIERNO no es para un grupo politico sino para TODOS, hay que enseñarle que es un puesto TRANSSITORIO y no prebenda. LAVOLUNTAD DEL PUEBLO HAY QUE RESPETARLA, HONESTA Y APEGADA A LA CONSTITUCION.

  3. Francisco Gonzalez
    Hace 16 años

    Comparto parcialmente sus comentarios y le pregunto:
    ¿Porque la gran mayoria del pueblo Nicaraguense se
    alinea politicamente alrededor del color rojo, sea este
    Nacionalista, Constitucionalista, etc y rechaza
    enfaticamente su color verde? Tan es asi que la division
    es esencialmente Liberal y NO Conservadora!.
    Asimismo, atribuir 100 años de desgracia a un evento
    aislado de antaño es atrevido y animo a su partido,
    que aunque siendo minoritario en grado extremo pero
    con fuerte impacto intelectual

  4. Roberto Escobedo Caicedo
    Hace 16 años

    Los «Paladines de la Libertad» fueron traicionados por falsos dirigentes en las pláticas de paz. Los desmovilizaron unilateralmente, dejando intactos los aparatos de terror y represión del FSLN, Ejército y Policía. Después, la estrategia desestabilizadora de los gobiernos neoliberales, gobernar desde abajo. Finalmente, la estrategia del pacto Bolaños-Ortega, dividir el liberalismo, surgiendo el APRE y la ALN-PC, hicieron el resto, catapultando a Ortega a la Presidencia de la República.

  5. Samuel
    Hace 16 años

    Observo debilidad en sus argumentos pues solo refiere los efectos pero no las causas.Los partidos estan secuestrados y los que buscan alternabilidad son siempre los mismos grupos.Es ridiculo oir a los abogados hablando de constitucionalidad y como se contradicen. Hay que crear leyes democraticas que consulten al pueblo y no solo a empresarios,curas y politicos.En Nica,un pobre,un clase media, uno que no pertenezca a un partido,la» sociedad» no le permite ser presidente,pues todo es combo.

  6. LA CULTURA NECESITA SU PROPIA MASA
    Hace 16 años

    Y quienes aplicarían esa cultura democrática, basada en el culto a la libertad, el respeto mutuo, la tolerancia, la independencia de la justicia, etc? Los que se limitan a comentar en la internet? o permanecen frente a su televisor? o leyendo cómodamente en su sala? o los que no tienen sala y, de sol a sol, tienen que empujar un carretón o cargar un canasto o empuñar una piocha? Quienes son los que verdaderamente pesan para poner en práctica esa supuesta cultura (que no tienen)?

  7. Juventud Sandinista
    Hace 16 años

    Hermanos nicaraguenses, todos estamos claros de las tácticas del orteguismo (violaciones a la constitución, violaciones a los derechos humanos, amenazas, chantajes, asesinatos, etc., etc…) para obligar a los partidos democráticos a pactar pasando por ensima de la volunta del pueblo.Basta YA! No a la dictadura orteguista!, Muerte al Dictador!

  8. no a la reeleccion
    Hace 16 años

    Para 1:55 p.m.

    Los mismos argumentos que vos pones se pusieron hace treinta y un anos este julio. Esos, todos esos que vos mencionas y los que no mencionaste.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí