Un férreo anillo de protección policial no le bastó al presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, y al resto de sus colegas, cuando llegaron ayer a la Asamblea Nacional en búsqueda de su reelección.
- El magistrado presidente del CSE, Roberto Rivas, se opuso a hacer pública su declaración de probidad, denunció el diputado Víctor Hugo Tinoco.
LA PRENSA pudo grabar ayer una parte de la audiencia entre Rivas y los diputados de la Comisión Especial, en la cual el magistrado del CSE propuso nuevas leyes.
Rivas urgió al parlamento aprobar un Código Electoral, Ley de Registro Civil, Ley de Identidad Ciudadana, Ley de Partidos Políticos, Ley de Administración Electoral y una Ley de lo Contencioso, en materia electoral.
Sobre el fraude, Rivas lo negó y más bien acusó a la ex presidenta del CSE, Rosa Marina Zelaya, de haber cometido más irregularidades.
(Las boletas de las elecciones de 1996) aparecieron en un cauce. Bajo mi presidencia no ha aparecido ninguna sola acta en un cauce, sostuvo Rivas.
Nosotros tenemos las actas, llegaron al Consejo. Ese ocho por ciento (de los votos del año 2006) faltó únicamente en internet (porque) fue publicado el cien por ciento en La Gaceta, como manda la ley, como se ha publicado en todas las elecciones. Y vuelvo a explicar, es un problema de la Ley Electoral, hay un momento en que nosotros el resultado electoral preliminar no lo podemos seguir poniendo porque ya tenemos todos los resultados en original en las oficinas del Consejo, añadió Rivas en su defensa.
¿Qué ocurre con el 3.3 por ciento (de los votos) en el Caribe? Nosotros tenemos todas las actas, no hay una sola Junta perdida (…) el día de hoy o el día de ayer se publicó en La Gaceta el cien por ciento de los resultados provisionales, manifestó.
Rivas agregó que están listos para emitir nuevas cédulas, aunque acusó a la Unión Europea de no brindar un respaldo financiero de seis millones de euros, prometido desde el año 2007 para la cedulación.
Estamos listos para salir con una cédula nueva, con un documento de identidad nuevo, pero tenemos un problema enorme con el registro civil, afirmó Rivas.
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Rivas y otros siete magistrados electorales movilizaron ayer en la tarde —en horario de oficina— a los trabajadores del CSE para que les aplaudieran cuando iban a ser recibidos por los diputados de una Comisión Especial del parlamento.
La “burbuja de acero” que utilizaron los magistrados electorales para alejar a los periodistas era de una treintena de agentes policiales y otra treintena de empleados del CSE.
De hecho, en un inicio Rivas había ordenado a la Policía Nacional que prohibiera la entrada de los periodistas al parlamento cuando iban a ser recibidos por los diputados.
“¿A quién están protegiendo? ¿Cuál es el miedo de Roberto Rivas de enfrentar a la prensa? Sólo los delincuentes se esconden, ¿que acaso es un delincuente (Rivas)?”, cuestionó el diputado Víctor Hugo Tinoco, del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
“ESTRATEGIAS” PARA CAPEAR PERIODISTAS
Rivas y sus colegas José Luis Villavicencio, José Miguel Córdoba, René Herrera, José Marenco Cardenal, Julio Osuna, Emiliano Henríquez y Marisol Castillo atendieron ayer la convocatoria de la Comisión Especial Constitucional de la Asamblea Nacional, que dictaminará sobre la elección de 25 funcionarios de Estado.
Cuando los diputados Tinoco (MRS), José Pallais y Ramón González, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), supieron que Rivas había ordenado la exclusión de los periodistas, amenazaron con romper quórum en la Comisión Especial.
“Es una violación a la libertad de prensa (…), es una negación y un atentado a la libertad de prensa, es la primera vez que sucede esto en la Asamblea Nacional”, se quejó Pallais.
Ante el reclamo, el resto de miembros de la Comisión Especial giró órdenes a la seguridad policial del parlamento para que permitieran la cobertura periodística.
La audiencia estaba prevista a realizarse en el Salón Sacuanjoche, del edificio de comisiones, ubicado en el segundo piso del parlamento.
Ahí Rivas estaba obligado a caminar un buen trecho y a ser objeto de preguntas de los periodistas.
“Misteriosamente”, el moderno aire acondicionado del recientemente construido edificio de comisiones del parlamento se “dañó”, informaron algunos diputados.
Fue así que la Comisión Especial Constitucional se vio “obligada” a trasladarse a otro salón, el cual queda a cinco metros de la entrada del parlamento y donde Rivas no estaba obligado a escuchar demasiadas preguntas.
Hechos los cambios de local, Rivas y los demás magistrados llegaron al parlamento rodeados por un anillo de acero policial e irónicamente evitaron las preguntas de los periodistas atrincherándose en la Oficina de Acceso a la Información Pública y Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional, en la cual no había ni información, acceso ni participación ciudadana.
LOS TRABAJADORES DEL CONSEJO
Apenas cinco minutos después de que llegaron los magistrados al parlamento, se presentaron los trabajadores del CSE.
Cuando Rivas fue llamado al salón donde estaban los diputados de la Comisión Especial Constitucional, los trabajadores del CSE aplaudieron incansablemente. La escena se repitió con el resto de magistrados.
Los sonoros aplausos también ahogaban el ambiente cuando los empleados del CSE celebraban las preguntas realizadas por los periodistas de los medios progubernamentales. Al salir de la audiencia, Rivas tuvo oídos sólo para las inquietudes de los medios oficialistas.
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