Caminando de prisa fueron llevadas ayer a audiencia preliminar Rafaela del Rosario Martínez Avilés, de 54 años, y su hija Erlinda del Carmen Alemán Martínez, de 24, acusadas por amenazas de muerte.
Dichas amenazas, según la acusación presentada por la Fiscalía, eran contra la adolescente que murió trágicamente el 14 de marzo en el barrio Domitila Lugo.
La audiencia se realizó en el Juzgado Segundo Local, donde la judicial admitió la acusación presentada por el Ministerio Público, dictó prisión preventiva y programó la audiencia inicial para el 24 de marzo a las once de la mañana.
Según el libelo acusatorio, desde abril del año pasado las ahora procesadas proferían ofensas a Karla Manuela Zúñiga Arana, Karen del Socorro Hernández Zúñiga y a otros miembros de la familia, gritándoles que “no descansarían hasta quitarles la vida”.
Muchas de las ofensas las hacían portando cuchillo, machetes o piedras, según la acusación.
El día que mataron a la menor Gladys Cano, las ofensas comenzaron desde la una de la tarde, cuando Rafaela le gritó a Karen Hernández que cuando su madre pasara por la calle “le iba a sacar los intestinos”, simultáneamente Erlinda Alemán le gritó a Alejandra Zúñiga que la iba a “malmatar” cuando la encontrara en la calle.
A las 5 de la tarde de ese mismo día la adolescente TGN, familiar de las acusadas, se trenzó en un pleito con una familiar de Karen.
A las 7:30 de la noche Rafaela, con una piedra en la mano, persiguió a otro familiar de la ahora occisa y le gritó que lo mataría.
A las 8:30 las acusadas con otras familiares interceptaron a Karla y su hija Gladys Cano (q.e.p.d.) provocando agresiones físicas, donde murió Cano a manos de la adolescente que la apuñaló.
Las víctimas regresaban a sus casas luego de participar en un culto evangélico de la iglesia Ministerio Evangelístico Mateo 11:28.
Las ahora víctimas fueron interceptadas a una cuadra de su casa, de la fábrica de calzado Rolter, ocho cuadras al lago.
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