¡Sálvese quién pueda! Oyó los disparos muy cerca, casi encima de su cabeza. Pedazos de hojas del follaje caían como en lluvia a su alrededor, cercenadas por las balas que pasaban zumbando a su alrededor.
Revolución Popular Sandinista
El “13” del asalto al Palacio
José Santiago Pupiro Nicaragua fue uno de los guerrilleros que asaltó el Palacio Nacional en agosto de 1978, una de las misiones más difíciles que realizó el Frente Sandinista (FSLN) para derrocar a Somoza.
La caricatura del 19 de julio
Dos noches sin dormir llevaba Dora María Téllez aquel 19 de julio de 1979. Tenía una tarea muy importante, la de llevar a su tropa, el Frente Occidental “Rigoberto López Pérez” de León hasta Managua y celebrar el triunfo de la revolución popular.
Ortega motiva cardenalatos
En los años ochenta, cuando la Revolución Popular Sandinista reprimía y arremetía contra todo lo que se pareciera a democracia, a libertad y a justicia y su Dirección Nacional con sus nueve comandantes irrespetaba al clero nicaragüense escarneciendo a sus sacerdotes, persiguiéndolos en sus parroquias y expulsándolos de Nicaragua, algunos de ellos a la cabeza de su grey amenazada, se le ocurrió a su santidad Juan Pablo II visitar Centroamérica y naturalmente Nicaragua en aquel marzo de 1983.
Orteguistas celebran 34 aniversario con derroche de gastos
Miles de nicaragüenses celebran este viernes el 34 aniversario del triunfo de la revolución sandinista, mientras la oposición redobla las críticas al gobierno por el derroche de gastos en un país golpeado por la pobreza, el desempleo y el alto costo de la vida. Ya no se escucha la música testimonial o de protesta de otros tiempos, uno de los tantos cambios de esta fiesta que durante 34 años congrega gran multitud de nicaragüenses.
Menchú, Cabello y Sánchez en celebración de 19 de julio
La Premio Nobel de la Paz 1992, la guatemalteca Rigoberta Menchú, se encuentra en Nicaragua para participar en la celebración del 34 aniversario de la revolución popular sandinista.
Increíble … pero cierto
Todo buen nicaragüense ama a su nación y siente profundamente en su alma y en su corazón cuando su presidente se vuelve inconstitucional y convierte el estado de derecho en todo lo contrario. Es inconcebible que habiendo derrotado a un dictador de derecha lo sustituya uno de izquierda, pero por su ambición de poder absoluto hace lo mismo que hacía el gobierno derrocado. Somoza tenía controlado todos los poderes, todos le rendían pleitesía y servilismo e igual sucede actualmente, pero con creces, porque al menos los ministros y otros altos funcionarios del somocismo hablaban y vertían sus criterios, y los de hoy están en completo silencio y temen dar información para que el pueblo sepa lo que se está haciendo. De ministros para abajo todos son empleado públicos remunerados con los impuestos que paga el pueblo. Somoza tenía al señor Salmerón en el poder electoral; Ortega tiene al señor Rivas, ambos siempre predispuestos a montar tanto fraude electoral que fuera necesario, con la diferencia que Salmerón vivía modestamente de su sueldo y Rivas es multimillonario y hace alarde de ello. Increíble que antes existiera la magnífica somocista y ahora el control de los antiguos CDS y ahora CPC con mayor poder.
Nicas a pie por el 19
El abuso en que incurre el gobierno del presidente inconstitucional, Daniel Ortega, a causa de sus actividades partidarias va más allá de obligar a los empleados públicos a participar en las mismas. Con las imposiciones gubernamentales resulta afectada la ciudadanía en general, al establecer medidas de seguridad que alteran el tránsito vehicular en casi todo Managua, sin especificar a la población vías alternas, lo que violenta el derecho a la libre movilización.
Revolución y sentido común
Dijo Octavio Paz que “El culto a la revolución es una de las expresiones de la desmesura moderna”. Es cierto. A las revoluciones se les rinde grandes homenajes. Multitudes delirantes llenan calles y plazas para enaltecer los logros de la revolución, reales y supuestos, y para honrar a los héroes y mártires revolucionarios, también reales y falsos. Sin embargo, a la evolución se le menosprecia, como si no existiera en la realidad ni valiera la pena mencionarla.
Dos revoluciones: dos caminos
A los nicaragüenses no nos gusta que se nos compare con nadie y menos con los ticos. Pero ante la terquedad de los hechos, como diría Lenin, no nos queda más recurso que analizar brevemente cuáles son los resultados de las dos revoluciones que convulsionaron a la región centroamericana en el siglo XX: la costarricense en 1948 y la nicaragüense en 1979.