Una primavera lejana

Una guerra de liberación tras un terremoto que había destruido la capital siete años antes, y la Plaza de la Revolución, donde se celebró el triunfo, se abría entre escombros, solares y esqueletos de edificios.

Brindo por los errores

Marx y Engels no están aquí desde hace mucho, más que en la memoria de los desfasados de la historia.

Atención al suscriptor