Los barrios 19 de Julio, Los Ángeles y la colonia Ciudad Jardín en Managua se han perdido geográficamente por el crecimiento exponencial del gigante comercial de Nicaragua: el mercado Oriental. Pobladores venden propiedades, compradores destruyen antiguas casas y edifican magnas obras que serán ocupadas como establecimientos comerciales que en su mayoría son propiedad de ciudadanos de origen chino.
“Mariana”, aún conserva su casa en Ciudad Jardín en la que lleva más de 40 años viviendo. En su zona han edificado más de cinco establecimientos comerciales. “Hay pocos habitando aquí, esto es zona comercial ahora”, explica.
“Desde hace dos años para acá los extranjeros, en especial los chinos, compran las propiedades y empiezan a construir para sus negocios. Yo tengo mi tramo en el mercado, estoy cerca de mi negocio y me vienen a ofrecer comprar”, relata, mientras dice que en ella no está la posibilidad de vender su propiedad, aunque los inversionistas “paguen bien”.

Según cuenta, de lo que fue antes Ciudad Jardín, no queda ni la tercera parte. “Todo Ciudad Jardín es zona comercial, hay negocios de todo tipo, de los más grandes a los más pequeños. Pero no muy tarde, cuidado y solo quedo yo habitando”, sostiene.
En los barrios es notoria la demolición de casas, el abrupto crecimiento comercial en la calle principal de Ciudad Jardín y otras zonas aledañas al mercado Oriental. El sonido de soldadores, palas y piochas ensordece a quienes pasan por estos lugares.

El barrio Los Ángeles está ubicado en la zona suroeste del Oriental, barrio que conecta con las cercanías de las oficinas centrales de Migración y Extranjería; igual que Ciudad Jardín está siendo consumido por el comercio chino.
Puede interesarle: “Cómo puedo competir con esos gigantes”. Empresarios chinos ganan terreno en el Oriental y desplazan a comerciantes locales
En estas zonas se establecen construcciones de edificios propiedad de asiáticos, los que traen productos para distribuirlos por mayor, a precios donde los nicaragüenses que exportaban productos desde China no pueden competir.
Prefieren vender
En la zona del barrio Los Ángeles, el señor “Ramiro” vende a diario refrescos y gaseosas en las afueras de uno de los edificios construidos por inversionistas chinos, mientras observa la demolición de una de las casas, donde dentro de un par de meses estará un gran edificio dedicado al comercio. Dice que “la gente prefiere vender”, porque “por una casa de aproximadamente de 30 metros de fondo por 10 de ancho, fácilmente pagan más de 100 mil dólares”, revela.
Ramiro dice que quienes venden prefieren asentarse en otro lugar y pasar tranquilos un buen tiempo con el dinero que les queda, “otra gente se ha ido del país por la situación y para no tener abandonadas sus casas, mejor las venden”, revela.
“Yo vendía antes allá adentro (callejones del mercado), hace unos 10 años, pero como el mercado se va saliendo, decidí venirme aquí. Estos chinos están construyendo por todos lados, el mercado si te ponés a medirlo en grandísimo”, describe.

Tramos a la venta
La misma historia se repite en la zona sureste, cerca del Novillo, Gancho de Caminos y antigua mansión Luis Somoza. El barrio 19 de Julio aún se resiste al crecimiento, pero no escapa de que en un par de años sea consumido por el gigante del comercio.
Los habitantes empiezan a rotular y vender sus casas, mientras otras ya están edificadas con tramos que comercializan granos básicos, dulces y otras ofertas para el consumidor.
Donde se ubicaba uno de los recintos de la Universidad Nacional de Nicaragua (UNAN) en el Gancho de Caminos, ya no se observa la antigua edificación, más de una veintena de tramos cubren el lugar, mientras al frente se empiezan a edificar aproximadamente 30 establecimientos, en la vuelta de la Funeraria la Católica, o perímetros de lo que fue el Rucfa, ahora propiedad del Hospital Bautista.

Quienes se encargan de ubicar la venta de estos establecimientos es la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema), ente municipal que años atrás luchaba para detener el crecimiento exponencial del mercado y ordenarlo. Sin embargo, la tarea quedó detenida, porque son ellos los que promueven la expansión de este.
“Un tramo de esos que están haciendo ahí es caro, imagínese que uno pequeñito de 3 metros de fondo por 3 de ancho viene saliendo casi por 5 mil dólares, imagínese cuánto pueden valer esos y más si son de dos pisos”, dice una comerciante consultada por LA PRENSA.
Historia
El mercado Oriental cuenta con una extensión de más de 120 manzanas cuadradas de extensión, según datos que manejaba Commema desde hace 10 años, cifra que no ha sido actualizada. Es considerado un centro comercial de referencia en Centroamérica por ser uno de los más concurridos y los grandes flujos de dinero que ingresan a diario.

Recibe alrededor de 50,000 visitas diarias, según datos de Commema, en diciembre recibe unas 100,000 visitas al día. Cuenta con más de 20,000 establecimientos y alrededor de 3,000 comerciantes ambulantes, mismo que en los últimos dos años ha tenido un repunte.
Fue fundado en 1943, en él se mezclan lujosas tiendas propiedad de árabes, turcos y chinos, con rústicos tramos y pequeños comerciantes que ofrecen sus productos en carretones ambulantes y se mueven hasta 100 millones de dólares mensuales en actividad comercial, según notas periodísticas.