No perder el enfoque de derechos humanos

Mientras el régimen no cambie la ley del sistema penitenciario es importante recordarles que están violando las mismas leyes que ellos establecieron como reglas del juego. Y aún, cuando las cambien como lo hicieron con la Constitución no debemos dejar de recordarles que hay derechos que se deben cumplir para todo ser humano.

El costo de gobernar para el pueblo. El legado de Enrique Bolaños

Enrique Bolaños no ocupa el lugar del caudillo ni del vencedor. Ocupa uno más extraño y difícil: el del hombre que gobernó sin romper la ley cuando romperla era lo más fácil y cómodo… ejemplificó el papel del presidente como servidor del pueblo; por ello, muchos pueden afirmar, con la perspectiva que da el tiempo, que fue el mayor aliado de la libertad que ha tenido la Presidencia, el último demócrata y, quizá, el primero.

Trump, Mamdani y el arte de la negociación

En el caso de los sucesos en Mineápolis, que culminaron con los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti, los equipos de ICE se replegaron por el rechazo que causaron las imágenes tan violentas de la represión en las calles.

Grok está probando si la gobernanza de la IA significa algo

Grok no debe ser tratado como una anomalía desafortunada que se pueda gestionar discretamente y dejar atrás, sino como la grave violación que es. Como mínimo, debe haber una investigación formal, la suspensión del despliegue y una aplicación efectiva de las medidas.

Costa Rica: la promesa que nos trajo hasta aquí

Sé que la mayoría de costarricenses vive y defiende los valores democráticos con integridad. Pero también existe una xenofobia normalizada que el sistema no enfrenta con la seriedad que amerita. Mientras no se haga, seguirán ocurriendo casos como el de Otoniel, porque la indiferencia es tierra fértil para la impunidad.

¿Conviene abolir los partidos políticos? 

Mucho se habla de restaurar la democracia, pensando que bastará con revivir el sistema de partidos, las libertades públicas, el sufragio universal y la división de poderes. Pero poco o nada se analiza la gran complejidad de estos componentes y cómo algunos de ellos han fallado y pueden seguir fallando, en nuestra historia. No olvidemos que, como se dice, el diablo está en los detalles.

Donde la ley se ausenta, la soberanía se desvanece

La interpelación final que les propongo se dirige a la conciencia cívica: si el Estado se niega a limitar su capacidad para convertir la excepción en norma y persiste en gobernar para algunos acomodados, ¿quién o qué puede obligarle a rearticular su presencia como una promesa de justicia para todos por igual?

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