Hay diminutivos falsos en el idioma

Desde pequeños nos enseñaron que los sufijos -ito, -illo, -cito y otros más, siempre formaban un diminutivo. Esta regla la hemos repetido por los siglos de los siglos, sin embargo lo que no hemos querido ver es que la lengua cambia, se transforma y lo que ayer quedaba claro para los usuarios del idioma, hoy aparece opaco ante nuestra vista y lleno de contradicciones.

Impulsan rescate de su lengua

Don Orlando Salomon no es de los que se queda sentado esperando a ver como su idioma muere. Él, al igual que otros 17 líderes de diferentes comunidades indígenas mayagnas, ha sido parte de un diplomado sobre la revitalización de la lengua indígena sumu mayangna que hablan indígenas de la etnia mayangna en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).

Manos que hablan, ojos que escuchan

Una costura en línea recta y el pantalón estará terminado. El reloj apunta las 10:10 de la mañana, así que decide levantarse de la máquina, no puede atrasarse más, con la prisa no sería el primero que echaría a perder. —¡Mira que nadie me toque la máquina! —dice en voz alta—. Dejo colocado un pantalón y así lo quiero encontrar. Poneme lo que vayas terminando para revisarlo mañana que venga. Me voy, ya es tarde.

Hablemos del idioma

Respondiendo a las dudas de nuestros lectores. Vamos a responder el mensaje que nos envía Álvaro Robleto, quien nos dice: “Estimada maestra Izquierdo: Tengo una inquietud sobre la palabra correcta para usar al referirse a una persona de la India: Indio (a), Hindú?” Indio e hindú muchas veces se emplean como sinónimos y no lo son. Según el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) encontramos esta definición para indio: De la India. Como gentilicio de la India es también admisible el uso de hindú y la variante indo, desusada en la lengua general, pervive en el registro culto”.

LA PRENSA habla del idioma a españoles

Inés Izquierdo, la columnista del Diario LA PRENSA de Nicaragua, habló en el V Seminario Internacional de Lengua y Periodismo del lenguaje de los medios de comunicación y del dominio del idioma por parte de los redactores de los periódicos.

In english, please!

Ésta es una conversación común en la terminal de autobuses del Mercado Roberto Huembes: se acerca un taxista y le pregunta a un hombre norteamericano que recién desciende de un microbús: —¿Dónde vas hermano? —In English, please (en inglés, por favor). —¡Ehh! ¿Puede hablar más despacio? (Gesticula con las manos). —Mmm… in English, please. —No entiendo.

¿Y usted qué idioma habla?

La Nueva gramática es una auténtica mina de oro, si uno quiere buscar ejemplos de la diversidad del español. En sus páginas conviven diminutivos como “ahoritica” y “tiernitico”, aumentativos como “ladronzazo”, plurales del tipo de “papases” y “mamases”, femeninos como “ídola” y adjetivos como “reloco”.

Queísmo y dequeísmo

Siempre observo que muchos comunicadores emplean mal el que y el de que. ¿Qué les pasa, por qué no saben cuándo usar una forma u otra? Sinceramente no es un asunto tan fácil, hay que darle la importancia debida, ya que es un “clavo caliente” dentro de la construcción española.

Atención al suscriptor