Mataderos y ganaderos se ponen de acuerdo

Trazabilidad, mercados, precios de futuro y medidas sanitarias, son algunos de los temas de “interés mutuo” que se discutirán en la mesa de concertación que representantes de los ganaderos y la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne) tienen previsto instalar a partir de la próxima semana, dijo el presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), Solón Guerrero, al término de un encuentro entre ambos sectores la noche del lunes.

Hacen las paces

Trazabilidad, mercados, precios de futuro y medidas sanitarias, son algunos de los temas de “interés mutuo” que se discutirán en la negociación permanente prevista a instalarse la próxima semana, dijo el presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), Solón Guerrero.

Respaldan propuesta de precios justos

La Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac) y la Asociación de Productores del Norte, Centro y Sur de Nicaragua, respaldan la demanda que promueven productores de Chontales, Río San Juan y la Región Autónoma del Atlántico Sur, por precios más justos para la leche, pero criticaron el método de lucha, que según ellos empeora la crisis.

Paro podría reanudarse

A partir de la próxima semana productores de carne y leche podrían desarrollar acciones conjuntas en demanda de precios “justos” para la leche y la carne.

Faganic instalará matadero

En otro esfuerzo para que los ganaderos dejen de ser únicamente proveedores de materia prima y se conviertan en empresarios, la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic) invertirá unos 12 millones de dólares en la construcción e instalación de un matadero con capacidad para sacrificar 500 reses por día en la primera etapa, y hasta 800 en la segunda etapa.

Reforma amenaza los precios

Las organizaciones que aglutinan a los productores agropecuarios advierten que la disminución o eliminación de los beneficios fiscales que recibe el sector serán un duro golpe para la población en general, ya que se traduciría en incrementos en el precio de los alimentos básicos. Además, colocaría en desventaja a los productores, porque al elevarse sus costos de producción perderán competitividad.

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