Luego de los hechos en Orlando, Florida, humanamente queda una sensación de amargura social, y de temor sobre la vida en el planeta Tierra
democracia
Ortega: el autócrata “eterno”
Mientras en América Latina soplan vientos de cambio y de democratización, cuya evidencia se pudo constatar hasta en el cambio de actitud de algunos de los gobiernos simpatizantes del ALBA.
Nueve años de orteguismo
Daniel Ortega lleva más de nueve años en el poder, este año electoral es candidato de su partido por séptima vez y busca su segunda reelección consecutiva.
Reprochan al doctor Edwin Castro las truculencias del Orteguismo
Críticos opinan que Castro pierde la oportunidad de aplicar la teoría de una democracia ideal a su vida política.
Edwin Castro defiende su tesis sobre democracia
Obispo Silvio Báez: No matar la democracia
Monseñor Silvio José Báez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, meditando en el Evangelio de Mateo sobre la situación del país, aseguró que el mandamiento de “no matarás” se amplia a otras consecuencias que vive la nación en el contexto político cuando a los ciudadanos se le coartan sus libertades.
Sigamos el ejemplo de Perú
En una democracia, las elecciones son el medio para acceder al poder político y la celebración de elecciones justas es una condición necesaria de todo proceso democrático; para ello la observación electoral, tanto nacional como internacional juega un papel vital y es percibida como un elemento necesario para la credibilidad de las mismas.
Analistas: Ortega viola carta de OEA al rechazar observación internacional
Aguirre y Díaz cuestionan que ejecutivo no permita observación electoral creíble
Los sujetos de la democracia
Es evidente que en Nicaragua, entre otras cosas, se atraviesa por una crisis de la política, lo que implica una crisis de los sujetos que actúan en ese campo, como son las instituciones estatales y gubernamentales, la ciudadanía, los partidos políticos y los planteamientos estratégicos.
Notoria ausencia de Nicaragua
Veinticinco exjefes de Estado y Gobierno de España y América Latina —ninguno de ellos de Nicaragua— se han pronunciado por tercera vez en un año sobre la degradación de la democracia en Venezuela.