El asesinato del cantautor Facundo Cabral, crimen que en su momento estremeciera al mundo, se ha convertido en un escándalo político de predicciones todavía reservadas en Nicaragua.
CSE
Cartas al Director
Cada mes que pasa nos aproximamos a las elecciones municipales, las cuales de antemano se sabe que otra vez van a ser usurpadas por el Frente Sandinista. Para agravante de los crónicos males que padece nuestra sociedad, los nicaragüenses seguimos contando con un Consejo Supremo Electoral (CSE) no creíble, con magistrados de la talla de Roberto Rivas, experto en el fraude, con maestría para alterar las cifras de votos a favor de los intereses del partido de gobierno, y más específicamente en beneficio de la pareja presidencial.
Control partidario no es prohibido
El pasado 29 de mayo, minutos después de que los miembros de los Consejos Electorales Departamentales (CED) y Regionales (CER) habían sido juramentados, el magistrado presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) Roberto Rivas Reyes dijo que todos los partidos políticos, a excepción del Frente Sandinista y el Partido Liberal Independiente (PLI), que administran la presidencia y los primeros miembros por ley, tenían igualdad de derechos para ocupar el puesto de segundos miembros en dichas estructuras electorales.
Editorial: Una buena oportunidad para cambiar el CSE
Editorial: Una buena oportunidad para cambiar el CSE
Una buena oportunidad para cambiar el CSE
Tampoco puede el régimen orteguista descargar toda la culpa en el bando arnoldista. Osuna fue nombrado magistrado electoral como parte de la cuota de Arnoldo Alemán en el pacto con Daniel Ortega, pero la mancuerna del FSLN con el PLC ha funcionado en el CSE como un solo partido, como máquina bien aceitada, muy beneficioso para el orteguismo, y además es muy difícil creer que Osuna pudo actuar sin tener cómplices en el Estado.
Más enredos en caso Osuna
Entre más se preocupan las instituciones del Estado por explicar una serie de anomalías en el caso del exmagistrado suplente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Julio César Osuna, ligado al narcotráfico, más se enreda la madeja del caso.
En Letra Pequeña
Tuvo que morir alguien del tamaño de Facundo Cabral en Guatemala para que nos diéramos cuenta que aquí existía una estructura mafiosa comandada por un tipo al que llaman “El Palidejo”, con raíces que alcanzan a la Policía, el Consejo Supremo Electoral y jueces, hasta donde se conoce ahora. Va a salir más. La raigambre de estas organizaciones mafiosas suele ser extensa y profunda, y posiblemente nunca lleguemos a conocerla en su totalidad porque, con frecuencia, los que investigan, acusan o castigan, son parte del mismo grupo.
Villavicencio con “vergüenza”
El magistrado de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), José Luis Villavicencio, dijo ante los medios de comunicación que le da “vergüenza” lo que está ocurriendo en el poder electoral, a la vez que recriminó a periodistas por preguntar si en la emisión de cédulas a narcotraficantes podría salpicar a otros magistrados de facto.
Empeora clima de corrupción
Los diputados del régimen que impera en Nicaragua deberían actuar para otros casos, con la misma celeridad con que lo hicieron ayer con el funcionario de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), el liberal arnoldista Julio César Osuna Ruiz, quien según las investigaciones de la Policía orteguista está vinculado con delitos de crimen organizado, transporte internacional de droga, lavado de dinero y falsificación ideológica.
CSE favorece a Alemán
El concejal Leonel Teller afirmó que el presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, favoreció a Arnoldo Alemán al declarar “sin lugar” el recurso de impugnación “al remedo de Convención” que llevó a cabo el pasado 29 de abril el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).