Gloria Picón Duarte
“Estas elecciones van a ser aguerridas”, dijo Rosales, quien agregó que la población defenderá más su voto que en las nacionales porque es algo más cercano a ellos.
“Por ejemplo en Matagalpa son 15 municipios y llevábamos a Freddy Torres como primer diputado, un candidato puesto de dedo por el doctor Arnoldo Alemán, entonces cuántos municipios tenían la voluntad de levantarse a defender ese voto? Pero esto es diferente porque es el municipio el que va a defender, este va a ser un proceso electoral con mucha tensión y puede ser que se rompan los causes legales de reclamos y muy difícilmente lo puede controlar un partido”.
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El pasado 29 de mayo, minutos después de que los miembros de los Consejos Electorales Departamentales (CED) y Regionales (CER) habían sido juramentados, el magistrado presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) Roberto Rivas Reyes dijo que todos los partidos políticos, a excepción del Frente Sandinista y el Partido Liberal Independiente (PLI), que administran la presidencia y los primeros miembros por ley, tenían igualdad de derechos para ocupar el puesto de segundos miembros en dichas estructuras electorales.
Añadió que la ley no establece ninguna restricción de ninguna naturaleza para que dos partidos de una misma alianza obtengan dos puestos en dicha estructura. Sin embargo, uno de los señalamientos de los organismos de observación electoral nacional e internacional en las pasadas elecciones fue que no se había cumplido el principio de pluralismo político en la conformación de los CED, CER y Consejos Electorales Municipales (CEM).
Actualmente el CSE no especificó a qué partido pertenecen los segundos miembros, pero la tercera fuerza solo obtuvo dos de 18.
La Ley Electoral en el artículo 16 señala que para la integración de los CED el CSE tomará en cuenta el pluralismo político establecido en la Constitución Política y no podrá recaer más de un nombramiento en un mismo partido político en cada Consejo Electoral.
A criterio de Miguel Rosales, secretario nacional del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el espíritu de la Ley es evitar que uno de los partidos políticos o alianzas controle el proceso electoral en un departamento, municipal o nacional.
“Ese es el espíritu y quienes administran el proceso electoral deben velar porque haya un balance y lo pueden evitar si antes de conformar las estructuras hubieran solicitado la definición de los partidos y alianzas, pero esta vez lo hicieron con premeditación, alevosía y ventaja, porque quien controla un CED controla lo que pasa en una JRV, porque puede dar lugar o no ha lugar a las impugnaciones, puede dar como ganador a uno y perdedor a otros, por eso con mucha mayor razón el CSE debe velar para que ninguna alianza tenga control absoluto de lo que ahí sucede y sea una decisión colegiada lo que suceda”, dijo Rosales.
Sin embargo Eliseo Núñez, diputado del PLI, señaló que la situación actual es muy diferente a la de las elecciones del 2011, ya que en ese momento ellos no tenían ni un solo miembro y los que fungieron como primeros miembros y presidentes en alternancia con el Frente Sandinista “eran prácticamente un apéndice del partido oficialista”.