Que regresen los muchachos, terminó la guerra

Doña Violeta nos deja el legado más grande que puede tener una nación, la esperanza de que sí es posible alcanzar la paz y la reconciliación en una patria secuestrada por la tiranía… “No puede haber Nicaragua sin libertad, porque el alma y razón de ser de Nicaragua es la libertad”.

Doña Violeta: su luz brilla más en la noche oscura

No tengo duda que, desde la perspectiva de la historia, y posiblemente desde lo alto, sea juzgada como el mejor presidente que ha tenido el país. Fue un regalo de Dios. Y si su legado ha sido pisoteado por los demonios del autoritarismo, el mayor tributo que le podemos rendir es luchar porque Nicaragua vuelva a ser la república por la que ella soñó y entrego sus mejores años.

Doña Violeta y la lógica de las madres

La expresidenta, símbolo de la paz y la reconciliación en Nicaragua, muere en el exilio. Su ejemplo resplandece para las futuras generaciones, en contraste con el modelo totalitario que los Ortega Murillo quieren imponer.

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