Lo sacaron de su propia casa y días después apareció muerto en la Carretera Vieja a León. El joven de 25 años estudiaba primer año de Derecho. Nunca hubo juicio por su asesinato
Lo sacaron de su propia casa y días después apareció muerto en la Carretera Vieja a León. El joven de 25 años estudiaba primer año de Derecho. Nunca hubo juicio por su asesinato
Nicaragua es hoy un país con miedo, pero desafiante a la represión que mató al menos 325 personas. Estas son las historias de los primeros tres fallecidos
Exegeta, políglota y estudioso, monseñor Silvio José Báez nunca fue monaguillo ni “iglesiero”. Cocina, lava sus trastes y a veces no tiene para la gasolina. A pesar de solo tener cuatro años de su regreso a Nicaragua, es uno de los obispos más reconocidos del país
“Dios no va a permitir que nuestras canas bajen al sepulcro sin saber la verdad”, dicen los padres del periodista asesinado en pasado abril, Ángel Gahona.
Tenía 17 años cuando tomó un rifle y se convirtió en guerrillero sandinista. 39 años después, el régimen orteguista lo persigue por haberse rebelado
Solía compartir escenario con Laureano Ortega, pero el año pasado se manifestó en contra del régimen y se convirtió en un perseguido más. Recibió amenazas de muerte y huyó a Costa Rica
Huyó a Costa Rica. En el país vecino vende vigorón y fritanga para sobrevivir. Pero no se da por vencido, Loáisiga se ganó una beca para estudiar Inglés
Lorgia Robelo salió de Niquinohomo el pasado julio con destino a Costa Rica. Lo hizo por veredas, tardó tres días en llegar. Huía de la violencia del régimen orteguista.
Detrás del maquillaje que utiliza Ottoniel Espinoza para protestar contra el gobierno, se esconde un rostro que ha vivido mucho en 25 años de vida. Drogas, violencia, cárcel y rebeldía se cuentan en esta historia
Cuba constantemente rechaza el «injerencismo» de Estados Unidos, pero no reconocen que desde 1959 han intentado derrocar gobiernos e imponer regímenes por la fuerza en toda Latinoamérica
Huyeron de Nicaragua por la represión del régimen orteguista. En Costa Rica viven hacinados, a veces comen, otras veces no. Este es el relato de los exiliados