En Letra Pequeña

Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces

En Letra Pequeña

Voy a hablarle, comisionada Aminta Granera, de los torturados de Nueva Guinea… De la Mayra Jirón y la Maritza García, de Seyron Ortega y Rafael Reyes Leiva… Apenas algunos de los nombres que valientemente han denunciado la orgía de sangre y abusos que desataron paramilitares del orteguismo y miembros de la Policía Nacional para sofocar las protestas de los ciudadanos por el fraude que les hicieron en las pasadas elecciones para robarles la Alcaldía de este poblado. Ay, ay, la patria llorando está, parecen gritos de parto los que se oyen por allá…

Reforma fiscal de cúpulas

La cúpula empresarial del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y el empresariado del orteguismo investido por las facultades que les otorga la ley que los disfraza de funcionarios públicos, negociaron una propuesta de Ley de Concertación Tributaria que por todas partes exprime a la clase media y favorece, mayoritariamente al gran capital, según se desprende del dictamen en poder de LA PRENSA y del que se han ido publicando en esta semana las “joyas” que estos dos grupos aprobaron.

Cambio generacional

Querida Nicaragua: Ahora mucho se habla de cambio generacional como la panacea para resolver todos nuestros problemas políticos. Que los viejos no sirven para nada. A la gente de sesenta años se les cataloga como viejos retrógrados, incapaces, aprovechados, vividores a los que hay que apartar porque no han sabido nunca manejar la política del país. Se necesitan jóvenes, dicen, la mayoría de los nicaragüenses son jóvenes y por lo tanto requieren un mandatario joven, una administración joven, sangre nueva para manejar la cosa pública. En tres palabras: un cambio generacional.

¿En qué se parecen Ortega y Santos?

Probablemente Ortega, al escuchar las horrendas declaraciones del presidente Santos, desacatando el fallo del Tribunal Internacional de La Haya, sintió algo parecido a lo que experimentamos todos los nicaragüenses: asombro e indignación. Asombro, porque es insólito que un jefe de Estado, que entró en un proceso legal con la aceptación explícita e implícita de someterse al fallo de la autoridad máxima, pretenda reconocer la parte que le conviene y desconocer la otra. Indignación, pues siempre encoleriza que alguien desconozca campantemente el derecho ajeno y se coloque por encima de la ley, despreciando no solo a los demás sino a los principios que hacen posible la convivencia pacífica —la ley y los tribunales se hicieron, precisamente—, para evitar la ley de la selva.

El Día Mundial de la Filosofía

El pasado 15 de noviembre se conmemoró el Día Mundial de la Filosofía en Guatemala, declarada por la Unesco Capital Mundial de la Filosofía en este año 2012.

Que el control total no los ciegue

Qué complicado. Qué frustrante resulta a veces ver cómo el control absoluto de este régimen avanza sobre la sociedad y lo poco que los nicaragüenses podemos hacer para detenerlo.

En Letra Pequeña

En la última pelea del “Chocolate” González, el cronista deportivo Enrique Armas, y ahora oficialmente vicealcalde de Managua, se lamentaba porque consideraba que el nica había perdido el combate ante el bravo púgil mexicano que tuvo de rival. “Hombre Chocolate”, se decía desconsolado. Sin embargo, los jueces, unánimemente y por una diferencia de varios puntos, vieron ganar a González. Y la reacción de Armas fue: “Si los jueces vieron a ganar al ‘Chocolate’, ganamos. ¿¡Acaso somos dundos!? Bastante nos han robado ellos en otras ocasiones”.

La humanidad no cambia

Querida Nicaragua: Quién sabe por qué la humanidad espera tanto de los tiempos modernos, llenos de adelantos fabulosos como el internet, los satélites, la televisión y la radio, la aviación, la ciencia médica que va descubriendo nuevas formas de alargar la vida. Se descubren curas para el cáncer, el sida, células madres para revitalizar los organismos ya gastados, etc., etc.

¿Hora de los latinos? Quién sabe

Andrés Oppenheimer, en su reciente artículo “La hora de los latinos”, celebró que los hispanos en Norteamérica, cuyo 71 por ciento votó por Obama, sean una fuerza electoral creciente: “El gigante latino demostró que no estaba dormido. Eso es bueno para los latinos, para Latinoamérica, y para los Estados Unidos”. ¿Lo será? Depende.

Los generales y las faldas

CIA, el FBI y los más altos jerarcas militares de los Estados Unidos están descubriendo solo ahora lo que cualquier lector de literatura ha sabido desde siempre: que una amante celosa es de temer y puede provocar grandes catástrofes.