En Letra Pequeña

Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces

Maquinaciones evidentes y subliminales

En Nicaragua actualmente tenemos un gobierno inconstitucional, lo que indudablemente es evidente ante los ojos de todo el mundo. ¿Por qué esta situación? ¿Consideramos que los que mal gobiernan nuestra nación están inspirados en lo que dijo el senil dictador de Cuba: “¿Por qué permitiste perder las elecciones (1990 )? Yo nunca he perdido una elección desde 1969”.

Orestes en el Infierno

Me escribe Jorge Gavarrete Maglione y menciona que leyó el “interesante artículo sobre Taltibio y el papel de los heraldos. Sobre Orestes —dice— me parece muy interesante su vida e historia. ¿Usted ha escrito sobre él? Me puede enviar la publicación si ya la hizo?”

En Letra Pequeña

Las reformas que se anuncian al seguro social se pueden resumir en una frase: paguen más para recibir menos. ¡Ve que lindo! De las llamadas “siete medidas administrativas” que anunció el Gobierno, cinco son solo para hacer bulto y son dos las que realmente le interesan: aumentar la cotización y disminuir las pensiones. Esa es la fórmula mágica que encontraron estos inteligentes señores para salvar la Seguridad Social. ¿Salvarla de qué?, o más importante aún, ¿salvarla por qué?

Relanzar los destinos turísticos

El esfuerzo encaminado a fortalecer el sector turístico de Nicaragua no solo depende, particularmente de políticas adecuadas del Gobierno central si no de todo un engranaje en el que diversos sectores tienen una misión que cumplir.

Trata de personas

Querida Nicaragua: En tiempos de la colonia en El Realejo, Nicaragua, en Panamá y en el Perú, había un intenso comercio de indios. Estos no tenían derechos, eran esclavos de los conquistadores. Y estos, individuos desalmados en la mayoría de los casos, trataban a los indios como bestias de carga, o peor aún, porque a las bestias se les da de comer, se les hace descansar en un potrero y al día siguiente se les pone a trabajar.

¿Buenos contra malos?

El maniqueísmo ha pesado mucho en nuestra historia. Con distintos grados de virulencia nuestras principales facciones políticas, conservadores, liberales, somocistas, sandinistas, contras y demócratas, han tendido a pintar a sus contrarios en colores absolutamente negros, no reconociéndoles méritos ni buenas intenciones. Asimismo han mostrado la tendencia a mantener posturas extremas, sin puntos intermedios.

Entre caballeros andantes y juglares

Traté apenas en persona a Martín de Riquer —que acaba de morir, poco antes de cumplir cien años—, pero lo leí mucho, sobre todo en mi juventud, cuando, entusiasmado por la lectura del Tirant lo Blanc, me volví devoto de los libros de caballerías. Descubrí la gran novela catalana en la maravillosa edición que hizo de ella Riquer en 1947 y, en 1971, cuando vivía en Barcelona, le propuse hacer una edición de las cartas y carteles de desafío de Joanot Martorell (El combate imaginario), lo que me permitió visitarle.

Sor Juana Inés de la Cruz

¿Sabían que la primera verdadera feminista intelectual —y que, además, fue una de las más grandes poetas de nuestro continente— era una mexicana? Para los que no la conocen, Sor Juana Inés de la Cruz se distinguió por la brillantez de su pensamiento y el aporte a la literatura barroca, la cual cerró con broche de oro y fue conocida como “El Fénix de América” y la “décima musa”. Sin embargo, este artículo no pretende analizar sus sonetos ni redondillas. La intención es demostrar su coraje y determinación que se adelantan a su tiempo.

Taltibio, el Heraldo

Mencioné en la columna anterior (Angelina Jolie y Las Troyanas, LP, 27 de septiembre de 2013), a Taltibio, el heraldo de Agamenón, quien va a donde se encuentra prisionera Hécuba, quien fuera la reina de la vencida, saqueada y destruida ciudad de Troya, para informarle a quiénes de los jefes griegos vencedores han sido destinadas ella y sus hijas, como esclavas domésticas y sexuales.

En Letra Pequeña

No sé cuántos machetes se habrán vendido a finales del 2008, pero deben haber sido muchos, pues vimos a centenares de pandilleros armados de machetes nuevos, morteros y garrotes reprimiendo el descontento que se generó después del descarado fraude electoral de ese año. Más de algún ferretero habrá hecho buen negocio, y contando los billetes habrá dicho: “Ve, qué bien va la economía de este país”, talvez en el momento que los machetes que vendió acorralaban y negaban el derecho a los que quisieron protestar pacíficamente cerca del hotel Princess o cuando uno de esos machetes persiguió, hirió y negó con ello el derecho a informar que tenía el periodista Iván Olivares, cuando se acercaba a ese mismo lugar.