Luis Sánchez Sancho

Taltibio, el Heraldo

Mencioné en la columna anterior (Angelina Jolie y Las Troyanas, LP, 27 de septiembre de 2013), a Taltibio, el heraldo de Agamenón, quien va a donde se encuentra prisionera Hécuba, quien fuera la reina de la vencida, saqueada y destruida ciudad de Troya, para informarle a quiénes de los jefes griegos vencedores han sido destinadas ella y sus hijas, como esclavas domésticas y sexuales.

Pero en la literatura sobre la mitología griega Taltibio se destaca no solo por esa penosa misión, que Eurípides relata dramáticamente en su tragedia titulada Las Troyanas , sino por otras comisiones muy importantes. Una de ellas es la que se relaciona con Orestes, el joven príncipe de Micenas que asesina a su madre, Clitemnestra, porque esta, con la complicidad de su amante Egisto, asesina a Agamenón, su esposo y padre de Orestes, cuando el comandante en jefe de los ejércitos griegos regresa triunfante de la guerra de Troya.

Los heraldos eran —en la antigua Grecia— unos funcionarios militares que desempeñaban actividades muy importantes, incluso sagradas, pues se les consideraba como representantes de Hermes (Mercurio lo llamaban los romanos), el dios mensajero del Olimpo.

Los heraldos tenían como funciones principales las de convocar a las guerras, después que los reyes lo decidían, actuar como parlamentarios para dilucidar conflictos y proponer treguas y acuerdos de paz para poner fin a las guerras.

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Los heraldos eran los mensajeros de los reyes, pero también se ocupaban de convocar a las guerras y actuaban como parlamentarios para proponer treguas y acuerdos de paz. Y además, tenían funciones religiosas y deportivas.

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Pero los heraldos tenían también funciones religiosas y deportivas. En las ceremonias piadosas vestían hermosas túnicas y portaban una vara de olivo adornada con guirnaldas de laurel (el caduceo, símbolo del poder de Hermes). Ellos mezclaban el vino virgen con agua, leche y miel, para hacer las libaciones en honor de los dioses. Y en los sacrificios, conducían hacia el altar al animal que se iba a sacrificar, luego despedazaban su cadáver y repartían las partes entre los asistentes, dando las mejores a las personas principales.

Cuando se celebraban los juegos deportivos, en particular los olímpicos, los heraldos anunciaban con trompetas el inicio de las competencias. Luego, a grandes voces proclamaban las reglas de la competencia, anunciaban los nombres de los competidores y jueces y, finalmente, daban a conocer a quienes resultaban vencedores.

En la Edad Media los heraldos eran llamados “reyes de armas” y entre sus funciones principales estaba también la de declarar la guerra, así como anunciar los desafíos deportivos entre los caballeros en las justas o para lavar afrentas y vengar agravios. También diseñaban los escudos de armas de los nobles, lo cual les exigía tener mucho conocimiento sobre la historia, las hazañas bélicas y las trayectorias de las familias nobles. Por eso es que de ellos se derivó el arte y la disciplina de la heráldica, la cual, de acuerdo con el diccionario de la RAE es el “arte de explicar y describir los escudos de armas de cada linaje, ciudad o persona”.

Volviendo a Taltibio, quien fuera el heraldo del rey Agamenón, una de las principales versiones del mito de Orestes dice que este, cuando todavía era un niño iba a ser asesinado por su madre, Clitemnestra, y su amante, Egisto, para que no hubiese heredero sanguíneo del trono de Micenas. Pero Electra, la hermana mayor de Orestes, lo salva de la infame maquinación de su madre y lo manda bajo el cuidado de Taltibio, a la ciudad de Crisa, en la región de la Fócide, donde el rey Estrofio terminó de criarlo y lo educó y amó como si fuese su hijo biológico.

De Crisa salió Orestes con su fiel amigo Pílades, hijo de Estrofio, quien lo quería como si fuese su verdadero hermano, para ir a Micenas a vengar la muerte de su padre Agamenón.

Por la función de mensajeros de los reyes que tenían los heraldos en la antigua Grecia, el periodismo escrito utilizó desde sus orígenes el nombre de heraldo para nombrar a muchos diarios en distintas partes del mundo.

Columna del día Opinión

COMENTARIOS

  1. Walter Gutierrez
    Hace 13 años

    Clitemnestra es un personaje poco conocido que también tuvo relación con la guerra de Troya. Se trata de la esposa de Agamenón. Era hija de Tíndaro, el rey de Esparta, y de su esposa Leda, que era hermana de Helena, mujer de Menelao, Cástor y Pólux.

    Se casó con Tándalo. Con él llegó a tener un hijo, pero un buen día conoció a Agamenón y éste no pudo evitar fijarse en ella. Encaprichado como estaba con ella, decidió asesinar al rey Tándalo y al hijo de am

  2. Walter Gutierrez
    Hace 13 años

    Cuando Grecia le declaró la guerra a Troya, las naves helenas iban a la guerra pero reinaba una gran calma en el mar, hasta tal punto que hubo tal ausencia de viento que las naves no podían salir. Para ver cómo solucionarlo, Menelao fue a consultar al oráculo de Delfos. Éste le dijo que la única manera de que se aplacasen los dioses era sacrificando a la primogénita de Agamenón y Clitemnestra.

    Al principio no quería hacerlo, pero viendo que la oportunidad de marchar se esfumaba,

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