Me escribe Jorge Gavarrete Maglione y menciona que leyó el “interesante artículo sobre Taltibio y el papel de los heraldos. Sobre Orestes —dice— me parece muy interesante su vida e historia. ¿Usted ha escrito sobre él? Me puede enviar la publicación si ya la hizo?”
Continúa diciendo el señor Gavarrete Maglione: “a “Orestes lo estoy viendo en el purgatorio de Dante. Soy italiano de parte de madre y estoy preparando un estudio completo del Purgatorio de Dante para la Sociedad Dante Alighieri.
“En el Purgatorio, Canto XIII, verso 33, una de las voces que oye Dante, quien viene ciego (con los ojos cosidos como halcón) dice ¡soy Orestes! sin parar.
“Orestes aparece como ejemplo de furia y envidia, ya que fue despojado de su gloria heredada, al ser asesinado Agamenón, su rey y padre. Como usted bien escribe, fue salvado por Electra y Taltibio, y vivió toda su vida con rabia en el corazón envidiando a su madre y buscando venganza, lo que al final lo llevó a actuar matando a su madre.
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“En mi opinión —reflexiona el amigo nica italiano en su carta— la voz que Dante oye no es la de Orestes, sino la de Pílades que grita sin parar ¡soy Orestes! Pero el lector al leerlo recuerda también toda la historia de Orestes, desde la furia y envidia del mismo Orestes hasta el ejemplo de amistad pura de Pílades.
“Dante pone de ejemplo a Pílades, que se hizo pasar por Orestes para salvar su vida. El amor que sentía por Orestes lo motivó a este acto de amistad verdadera”, concluye el señor Gavarrete Maglione su comentario, el cual me parece tan interesante que he creído útil copiarlo íntegramente para compartirlo con los lectores de esta columna.
En efecto ya escribí antes sobre Orestes. El 19 de noviembre de 2004 publiqué un artículo titulado Electra (la hermana de Orestes); el 30 de junio de 2006, otro titulado precisamente Orestes; y el 7 de julio del mismo año otra columna de seguimiento que titulé Orestes 2.
Esos tres artículos se los envié con mucho gusto al amigo Gavarrete Maglione, quien al acusar recibo de los mismos, agrega lo siguiente: “Todavía no puedo hallar en qué punto Pílades se hace pasar por Orestes, tal vez usted conoce. Según entiendo es un mito puesto en una obra de teatro romana, pero no sé si existe en la historia original de Orestes”.
Pero, ¿cuál sería la “historia original” de Orestes? Ls fuentes son diversas. Como es un mito, no un hecho histórico, tiene diversas versiones, incluso contradictorias porque se fueron hilvanando a lo largo del tiempo y pasando de generación en generación y de pueblo en pueblo.
En una de las versiones se dice que Egisto, amante de Clitemnestra, quiere matar al hijo de Agamenón pero no lo conoce personalmente y entonces pregunta quién de los dos personajes es Orestes. Es aquí que Pílades, para salvar a su amigo trata de suplantar a su amigo y grita: ¡Yo soy Orestes! Una sublime demostración de amistad.
El mitólogo francés del siglo XIX Jean Francois Michel Noël, dice que cuando Orestes, acompañado por su fiel amigo Pílades, van a Táuride (ahora el Cáucaso), para apoderarse de la estatua de Artemisa, llevarla a Grecia y así librarse de las Erinias que lo atormenta, son apresados y tienen que ser ejecutados. “Entonces fue cuando se vio aquel célebre combate de amistad de que habla Cicerón escribe Michel Noël—. Cada uno de ellos quería morir por su amigo”.
Tal vez en este episodio legendario se basó el autor de la obra teatral romana en la que Pílades grita ¡yo soy Orestes!, para morir él en lugar de su amigo del alma.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A