Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
La población del occidente de Nicaragua desde finales de los años ochenta ha venido siendo afectada por un cuadro de Insuficiencia Renal Crónica (IRC).
Este fin de semana se realizará en Managua un festival de cultura de Japón, en el cual se mostrarán distintas expresiones culturales de ese milenario país que tanto ha cooperado con Nicaragua, de manera desinteresada, sin condiciones de ninguna clase.
En nombre de los cerca de seiscientos muertos que cada año dejan en Nicaragua los accidentes de tránsito, el Gobierno, las alcaldías, la Policía y las aseguradoras, entre otros, se dieron un festín con las reformas a la Ley de Tránsito. Se pusieron en evidencia. Mostrándose interesados en detener esta matanza, que según las estadísticas, se ha convertido en la primera causa de muerte en el país, hicieron esta reforma que lejos de buscar una solución a la tragedia parece destinada a sacarles de la bolsa la mayor cantidad de dinero a los ciudadanos. Para graficar con un ejemplo lo que pasó, es como que se esté quemando su casa, y quienes supuestamente llegan a socorrerlo se dediquen al saqueo en nombre, claro está, de la solidaridad entre vecinos. Y hasta debe darles las gracias, según ellos.
El fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática ha sido planteado como un elemento clave para el desarrollo económico y social de las naciones. De ahí que los gobiernos, sociedad civil y ciudadanos debamos estar alertas cuando se produzcan situaciones que pudieran afectar el desarrollo del proceso político institucional democrático de nuestros países.
Querida Nicaragua: El nunca bien ponderado señor don José Migue Insulza, secretario general de la OEA, Organización de los Estados Americanos, ni siquiera se sonrojó cuando se presentó en La Habana, concurriendo de primero a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), que es precisamente el organismo nuevo que quiere acabar con la OEA.
En el ámbito parlamentario juegan tres conceptos igualmente legítimos: la disciplina de partido, la autonomía de los diputados y la prohibición del mandato imperativo. Nuestro ordenamiento jurídico consagra los tres principios.
Los primeros jesuitas que llegaron a este lejano rincón del Oriente boliviano vieron que las viviendas de los indígenas tenían puertas tan pequeñas que bautizaron a toda la comarca con el nombre de Chiquitos.
Cuando una persona había sido oportunamente advertida del error cometido en determinada actividad y volvía a cometerlo, mi padre decía: “y vuelve la mula al trigo”. Según él, este decir coloquial del idioma español se lo oyó mucho mencionar a su progenitor, Pedro Benito Areas Mayorga, a su regreso de Ecuador allá por el año 1906, donde había sido enviado con otros nicaragüenses y equipo bélico por el presidente de la República de Nicaragua, general José Santos Zelaya, a combatir para poner en el poder al liberalismo liderado por Eloy Alfaro.
Atenea, diosa de la sabiduría, las artes y la artesanía, encontró un día unos huesos de ciervo en el bosque de Frigia, donde solía pasear cuando bajaba del Olimpo a la Tierra y se le ocurrió hacer una flauta con ellos.
Mientras en España e Inglaterra se cuestiona la utilidad y el costo de sus familias reales, aquí en Nicaragua ni siquiera nos preguntamos cuánto nos está costando y, por el contrario, estamos dejando que se instale tranquilamente. Es un asunto de perspectivas. Esos países vienen mientras nosotros vamos. Los reyes eran los dueños absolutos de todo, como si de una hacienda se tratase, y ahora cada vez tienen menos poder, al punto de quedar como figuras decorativas, y hasta están obligados a declarar sus gastos. Por eso se sabe cuánto cuestan y para qué sirven. Aquí en Nicaragua es al revés, vamos a una especie de monarquía donde, como hace mil años en Europa, creemos que ellos son dueños de vida y hacienda, y sus gastos salen de su propia y legítima riqueza, olvidando que hasta hace unos años esta familia tenía…. nada.