Aún hay tiempo para prepararse

Nueve años han pasado desde que el Tratado de Libre Comercio suscrito por Estados Unidos con Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta, por su sigla en inglés) se puso en vigencia para Nicaragua. Y si bien faltan menos de diez años para que productos sensibles del país afronten uno de sus mayores desafíos —la desgravación arancelaria total de productos similares de Estados Unidos— la mayoría de estos aseguran no estar preparados. Aún así, hay chance para hacerlo: no todo está perdido.

Matan de tres balazos a pulpero

Al estilo de sicarios, dos sujetos llegaron en una motocicleta a la casa de Santos Leonel Díaz Bravo (47), aproximadamente a las 9:20 p.m. del martes, y uno de ellos le disparó varias veces, pero solo tres proyectiles impactaron en el cuerpo de la víctima.

Cuidado con lo que declara a EE.UU.

El 30 de junio de este año vence el plazo para que cualquier norteamericano o que tenga tarjeta de residencia estadounidense y viva en el extranjero declare ante el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos el saldo máximo en las cuentas bancarias sujetas a divulgación que tengan, por ejemplo, en Nicaragua.

Viacrucis en abstracto

Como una reflexión pictórica sobre la pasión y muerte de Jesús, es visto por el pintor Ramiro Lacayo Deshón, su colección viacrucis o 15 estaciones de la cruz en representaciones abstractas al óleo sobre tela, las que se encuentran en exhibición en el Centro de Arte, de la Fundación Ortiz Gurdián, en León.

Silencio ruso sobre aviones

Rusia y Nicaragua anunciaron que fortalecerán más las relaciones bilaterales, durante un encuentro sostenido ayer entre el presidente inconstitucional Daniel Ortega y el canciller ruso Serguéi Lavrov, en el que también ratificaron acuerdos relacionados con “agricultura, infraestructura de transporte, aviación civil, construcción de maquinaria, navegación satelital, industria farmacéutica”.

El verdulero de San José

Santiago Jarquín se agacha, alza la carretilla metálica desvencijada que tiene encima un canasto con frutas y verduras y sale andando por las calles de San José de los Remates, Boaco. Lleva puesto un sombrero verde olivo y los ojos entreabiertos. Santiago es ciego, pero, para esta entrega de verduras dice que no necesita bastón. A través de sus “pasos ciegos” explica que ha ido memorizando giros, pliegues y baches de las calles, olores de los patios, voces, ruidos de animales, nombres y ha construido un mapa mental que le permite movilizarse sin ver. Corre el riesgo sí, y lo sabe, de que la casualidad le juegue una mala pasada y que por ejemplo pueda ir caminando por el adoquinado, confiado, y no se percate de un vehículo estacionado, de un adoquín suelto, de un perro que se cruza repentinamente. Casi nunca le ocurre, cuenta. Como la gente del pueblo lo conoce, le gritan: “Santiago, por ahí hay algo”. Hasta ahora, desde que arrancó este negocio con su amigo y socio, Rigoberto Martínez, quien a veces maneja la carretilla, no le ha pasado nada extraño.

Herramientas de una dictadura

Los militares retirados Roberto Samcam y Carlos Ramírez coincidieron ayer en que el país no necesita de aviones de combate.

Orden en Jinotepe debe ser realidad

Limpieza, pintura, reparación de azulejos y otros trabajos menores, necesitan las instalaciones abandonadas del nuevo mercado de Jinotepe que supone será ocupado por fin por comerciantes luego de 15 años de espera.

Dudas siguen sin despejarse

Los investigadores del accidente del Airbus A320 en los Alpes franceses dieron ayer dos noticias: la buena, que recuperaron la grabación sonora de lo sucedido en la cabina del avión antes de estrellarse. Y la mala, que siguen sin explicarse qué pudo suceder.

Alexander Hernández sobresale a puro poder

Quemado en el sol de pleno de día, despertado por el canto del gallo matutino, entre la lluvia y el lodo, alguien invisible en la sociedad. Las personas oían que tocaban sus portones, golpeaban sus puertas y cuando preguntaban: “¿quién es? la respuesta era; “soy el semanero, el cobrador”, unos le pagaban sus productos, otros solamente le decían que no había dinero, que pasara la siguiente semana.