Carta abierta a Adolfo Pérez Esquivel
Quizá la reprobación que usted tan diáfanamente expresa contra el premio Nobel a María Corina Machado, y por ende, a la decisión del Comité noruego, solo podría solventarse con un gesto explícito y audaz: la renuncia a su propio galardón al considerar que el jurado ya no representa los valores que usted cree que ese premio debe tener.