Procuremos ser inaccesibles al desaliento
No hay nación en el mundo, grande o pequeña, que en su devenir histórico no haya tenido que enfrentar grandes problemas que interrumpen, en una u otra forma, el curso de su normal desenvolvimiento.
No hay nación en el mundo, grande o pequeña, que en su devenir histórico no haya tenido que enfrentar grandes problemas que interrumpen, en una u otra forma, el curso de su normal desenvolvimiento.
Los costarricenses deben sentirse muy orgullosos de su comportamiento ecuánime en estos eventos electorales y con justa razón, pues su ejemplo admirable cada día está permeando más en la conciencia Los costarricenses deben sentirse muy orgullosos de su comportamiento ecuánime en estos eventos electorales y con justa razón, pues su ejemplo admirable cada día está permeando más en la conciencia de los pueblos latinoamericanos y del mundo. de los pueblos latinoamericanos y del mundo.
Confío en la Divina Providencia y en la vocación democrática de nuestro pueblo, que estos vaticinios de los analistas se cumplirán fielmente, para tranquilidad y sosiego de la presente y futuras generaciones de nicaragüenses.
Al dictador Ortega habría que preguntarle: ¿En qué quedaron las fanfarronadas en las que ha hecho alarde del respeto a la soberanía, a la integridad de las naciones y a la autodeterminación de los pueblos?
A mis lectores los invito a que lean las biografías de José Martí (Cuba), Simón Bolívar (Venezuela), Augusto César Sandino (Nicaragua) y podrán comprobar que las dictaduras de Miguel Díaz Canel, Nicolás Maduro y los Ortega-Murillo, no representan ni la acción ni el pensamiento de lo que aspiraban para nuestros pueblos, aquellos héroes latinoamericanos.
Desde mi modesta opinión, todas esas organizaciones que suscriben documentos de protesta y condena oportunamente, deben cobijarse bajo una sola entidad pluralista, sin perder cada una su identidad propia