Todo nace en nosotros
Hoy más que nunca, debemos ahondar en nuestros vínculos, en los que no han de figurar dominadores ni vasallos, sino ciudadanos de corazón grande y existencia entregada
Hoy más que nunca, debemos ahondar en nuestros vínculos, en los que no han de figurar dominadores ni vasallos, sino ciudadanos de corazón grande y existencia entregada
En cualquier caso, tenemos que reivindicar el verdadero amor entre sí. Es verdad que nos hemos globalizado, pero por esa ausencia de afecto, hay una fragmentación social que aviva todo tipo de conflictos.
Se nos ha asignado vivir el camino de las andanzas, sin dar la espalda a nadie. Cada corazón que late, por minúsculo que nos parezca, forma parte de ese oleaje de subsistencia
Nos vendrá bien prestar atención a nuestra voz interior, después de haber oído la voz colectiva de la comunidad internacional, en continua condena de posturas inciviles.
Tenemos que ganarnos la confianza unos para con otros, ponernos en disposición de entendernos y de atendernos, ser más responsables
Hemos de bajar del pedestal; puesto que, únicamente, el espíritu solidario es el que nos va a engrandecer como ciudadanos del mundo