Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas. Hijo del Mártir de las Libertades Públicas, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro. Fue codirector del Diario LA PRENSA de Nicaragua de 1981 a 1984. Exdiputado y ex preso político de Nicaragua. Fue desterrado y desnacionalizado. Vive en el exilio.
La mayor traición a la patria, una que está a la vista de todos, es la brutal represión sin tregua a su propio pueblo desde hace 7 años y la entrega a cambio de nada, de nuestro suelo patrio a las potencias extranjeras de China y Rusia.
Quizás la única sorpresa positiva que nos trajo la pasada Navidad fue que aparentemente el Vaticano ya ha dado el visto bueno para que muchos obispos y sacerdotes que estaban silenciados como monseñor Silvio Báez y monseñor Rolando Álvarez, celebren la eucaristía en el exilio y con firmeza alcen sus voces desde el púlpito emanando esperanzas a la feligresía agobiada por la dictadura.
El tema de dicho libro tiene incluso mayor actualidad ahora que el poder se ha concentrado de forma autocrática en una sola persona y creo que debería ser leído por nuestra juventud como material educativo por lo que propongo que sea reproducido nuevamente —en entregas dominicales en nuestra edición digital— ahora que no tenemos papel que imprimir y que nuestra rotativa confiscada descansa a la espera de mejores tiempos.
El dolor que reflejaba en su cara don Henry cuando relataba diáfanamente su odisea desde su captura, hasta que en la oscura noche del 24 de noviembre fue puesto en un lodoso camino colindante con Costa Rica, provoca sentimientos de empatía, indignación e impotencia, a cualquiera que ve la entrevista.
La Asamblea de los aprietabotones se ha convertido en un espejo de la voluntad absolutista de la pareja gobernante, que le da carácter de “legalidad” a sus disparates y aberraciones jurídicas y le permite “justificar” con leyes a posteriori, la brutal represión existente.
Todos estos cambios que terminan de demoler la Constitución pasarán a la historia como el intento de un matrimonio de convertir al país en su patrimonio personal y perpetuarse en el poder al mejor estilo de las monarquías absolutistas, como la de Luis XIV, que proclamó la famosa frase “el Estado soy yo”.