Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas. Hijo del Mártir de las Libertades Públicas, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro. Fue codirector del Diario LA PRENSA de Nicaragua de 1981 a 1984. Exdiputado y ex preso político de Nicaragua. Fue desterrado y desnacionalizado. Vive en el exilio.
La tentación de permanecer en el poder, que es tan humana como la misma historia de la humanidad… se descarta en esta nación que lidera también el desarrollo económico y tecnológico de la humanidad y que lleva 236 años repitiendo ese ejercicio democrático cada 4 años.
Lo único que nos ha quedado claro del escenario que hemos visto recientemente en Venezuela es que la solidaridad entre dictadores tiene su razón de ser en el miedo, la incertidumbre y el aislamiento continental. Ni siquiera los gobiernos supuestamente afines ideológicamente de Colombia, México, Bolivia y Brasil enviaron delegaciones de alto nivel…
La lucha por la República que soñó Pedro Joaquín Chamorro Cardenal que es la lucha por la verdad, la justicia, la libertad de prensa y de expresión, elecciones libres, la no reelección presidencial, la libertad, los derechos humanos y el Estado de derecho tiene mayor vigencia que nunca a los 47 años de su asesinato.
La mayor traición a la patria, una que está a la vista de todos, es la brutal represión sin tregua a su propio pueblo desde hace 7 años y la entrega a cambio de nada, de nuestro suelo patrio a las potencias extranjeras de China y Rusia.
Quizás la única sorpresa positiva que nos trajo la pasada Navidad fue que aparentemente el Vaticano ya ha dado el visto bueno para que muchos obispos y sacerdotes que estaban silenciados como monseñor Silvio Báez y monseñor Rolando Álvarez, celebren la eucaristía en el exilio y con firmeza alcen sus voces desde el púlpito emanando esperanzas a la feligresía agobiada por la dictadura.
El tema de dicho libro tiene incluso mayor actualidad ahora que el poder se ha concentrado de forma autocrática en una sola persona y creo que debería ser leído por nuestra juventud como material educativo por lo que propongo que sea reproducido nuevamente —en entregas dominicales en nuestra edición digital— ahora que no tenemos papel que imprimir y que nuestra rotativa confiscada descansa a la espera de mejores tiempos.