Los consejos desoídos

Poco antes de que fuera silenciado, primero casa por cárcel y después aislado en el Hospital Militar, el general retirado Humberto Ortega (q.e.p.d.) ofreció públicamente una serie de consejos a su hermano en un artículo y en una entrevista a Infobae publicados en LA PRENSA el 13 y el 19 de mayo, respectivamente.

Los consejos fueron desoídos y más bien el régimen hizo todo lo contrario, mientras el general languidecía en sus últimos días en un hospital acosado de graves enfermedades, hasta que la muerte le sobrevino el pasado 30 de septiembre.

La tesis fundamental y conclusiva de su artículo ¿Qué hacer? es que “la crítica situación mundial y regional nos obliga a resolver con urgencia nuestra crisis política impulsando el arte de gobernar desde el centro democrático para la coexistencia de las fuerzas políticas confrontadas con odio, asegurando la plena libertad del individuo y el no alineamiento incondicional, con dignidad con el bloque de poder mundial que se escoja inevitablemente”.

También advertía el general retirado esta vez en su entrevista a Infobae el 19 de mayo, que en medio de la crisis mundial en el Medio Oriente, había que tomar distancia porque si se llegaba a globalizar, como en efecto está ocurriendo gradualmente, “no caer en la trampa de los extremistas que alientan el ataque frontal a los Estados Unidos para provocar una reacción imperial en el tenso conflicto mundial, que podría ser pretexto para golpes quirúrgicos, para suplantar gobiernos del Alba, Nicaragua en particular. Por tal motivo he alertado de esa posibilidad”.

Advertía que “la decisión de tener una integración más profunda con Rusia o China no debe conllevar a chocar con los Estados Unidos, potencia con la cual tenemos grandes ventajas y beneficios en el marco de tratados económicos y comerciales en vigor”.

Contrario a la tesis de Humberto Ortega, su hermano Daniel Ortega y su cuñada Rosario Murillo, han radicalizado aún más sus relaciones internacionales y recientemente han roto relaciones diplomáticas con Israel, abrazando la causa de los grupos terroristas Hamás de Gaza y Hezbolá en el Líbano, fortaleciendo al mismo tiempo sus relaciones con Irán, Rusia y China.

El analista de política internacional y excanciller, Francisco Aguirre Sacasa, en una entrevista al programa Esta Semana el pasado domingo 20 cuestionó la política internacional de Ortega que desde el 2021 ha roto relaciones con 5 países de diferente signo político, como lo son Taiwán, Países Bajos, Ecuador, Brasil y más recientemente Israel, además de la suspensión de relaciones diplomáticas con el Vaticano.

Analizando las consecuencias que el manejo desastroso de las relaciones exteriores podría tener, sumado sobre todo a la promoción y provecho de la migración ilegal a los Estados Unidos —tema primordial en la campaña electoral— Aguirre valoró que estas podrían provocar una fuerte reacción del ganador de las impredecibles elecciones en los Estados Unidos, país con el que Nicaragua tiene una relación privilegiada por el tratado DR-Cafta.

Al ser cuestionado de parte de quién podría esperarse tal reacción, Aguirre Sacasa respondió sorpresivamente que “cualquiera de los dos —Kamala Harris o Donald Trump—, tanto demócratas como republicanos, y todo es en función de las torpezas que comete el Gobierno de Nicaragua en sus relaciones internacionales”, dijo el excanciller

En su característico lenguaje folclórico Aguirre agregó: “La verdad es que ningún gobierno norteamericano va a tolerar indefinidamente la existencia de un gobierno en Nicaragua que continuamente esté jincando la yegua”.

Tanto el general retirado Humberto Ortega como Francisco Aguirre Sacasa han alertado sobre las posibles consecuencias de lo que Aguirre llama “un manejo amateur de las relaciones internacionales de Ortega”, que podrían ser desastrosas para la economía nicaragüense cuyas exportaciones dependen en gran medida del libre mercado con los Estados Unidos que no ha podido ser reemplazado ni lo será por China, Rusia, Irán o Corea del Norte, ya no digamos de otros nuevos amigos del régimen como Afganistán o algunos pequeños países africanos.

En cualquiera de los casos, Ortega y Murillo han desoído consejos de buena fe, ya sea viniendo de su propia sangre, o del análisis objetivo de un opositor liberal serio y conocedor de las relaciones internacionales, particularmente de cómo funciona Washington. Como dijo Dora María Téllez sobre el viralizado regaño público de Murillo al comisionado Horacio Rocha, eso fue “bola cantada”, como en el billar.

El autor es periodista, político y escritor nicaragüense, expreso político desterrado y autor del libro testimonial “Destinos Heredados”.

Opinión
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí