No temas
Necesitamos aumentar nuestra fe y hacer nuestras las palabras de Jesús: “No temas, rebañito mío”.
Necesitamos aumentar nuestra fe y hacer nuestras las palabras de Jesús: “No temas, rebañito mío”.
El rico no se da cuenta de que vive encerrado en sí mismo, solo vive para acumular, almacenar y aumentar su bienestar material
Hoy, como ayer los discípulos, necesitamos decirle a Jesús: “Enséñanos a orar”, que es lo mismo que decirle: “Enséñanos quién es tu Dios para que oremos como Tú oras”.
La velocidad de la ciudad y hasta el uso del celular y redes sociales no nos permiten tener un rato libre para comunicarnos y escucharnos.
El amor de Dios y el amor al prójimo son dos hojas de una puerta que solo pueden abrirse y cerrarse juntas. Ayudar a la persona herida y necesitada es el signo de que somos creyentes.
Nuestro mayor orgullo debería ser, como decía San Francisco de Asís, ser siempre “instrumentos de la paz”.