La doctrina social de la Iglesia y la política: una defensa desde la fe
Defender los principios cristianos en política no es fácil. Requiere firmeza, claridad, y disposición al sacrificio. Pero como enseñó Santo Tomás Moro, la conciencia no se vende, ni se negocia. Y si el mundo nos llama radicales, que lo haga. Porque los santos también fueron llamados locos, fanáticos, y peligrosos.