Nicaragua es un centro de espionaje ruso y será un enorme “portaviones” chino
Análisis sobre cómo los proyectos chinos en Punta Huete y Bluefields, junto al espionaje ruso, convierten a Nicaragua en un foco geopolítico.
Análisis sobre cómo los proyectos chinos en Punta Huete y Bluefields, junto al espionaje ruso, convierten a Nicaragua en un foco geopolítico.
Debemos organizar una resistencia pacífica y popular en el interior de Nicaragua, constituida por pequeñas células de luchadores por la democracia, bien adiestrados en medidas conspirativas, bien entrenados, capaces de realizar con destreza, de día y de noche, todo tipo de acciones pacíficas contra los Ortega-Murillo.
Washington no descansará hasta que sea desmantelado el régimen chavista-madurista, en lo que será una transición muy difícil, no exenta de violencia, sin embargo, Trump acierta al optar por Delcy Rodríguez, pues el régimen conserva el gobierno, el ejército, el partido, y un numeroso contingente de paramilitares violentos y armados, que le harían la vida a cuadritos a una administración opositora.
Nicaragua es un país tan degradado en materia de derechos humanos, que la dictadura no tiene empacho en secuestrar personas en sus hogares o lugares de trabajo con personal policial o paramilitar encapuchados o no, a la luz del día o bajo las sombras de la noche, los llevan con rumbo desconocido, y los desaparecen, pues nunca más se sabe de ellos.
La comunidad internacional deberá hurgar más a fondo en sus estrategias y en su catálogo de medidas contundentes para lograr la liberación de los presos políticos en Nicaragua.
“A todo chancho le llega su sábado”, y la descomposición que sufre la dictadura Ortega-Murillo indica que “ese sábado” llegará pronto, pero esto podría ser solo “una llamarada de tuza” para el pueblo, y un gran festín para los depredadores de siempre: políticos, empresarios y sociedad civil corruptos.