Diedrich Carrazco


EE. UU. y Maduro: el ocaso de un líder

Una lección importante de todo esto, es que, quien quiera transformar un sistema político deberá entender y alterar los incentivos de quienes tienen el control real del poder y no concentrarse exclusivamente en el líder; o como se dice en el pugilismo “tirá al cuerpo que la cabeza cae sola”.

Asfura responde a felicitaciones de Ortega y Murillo

En términos de la diplomacia regional el gobierno nicaragüense se anticipa a sus propios aliados ideológicos y se posiciona como un actor pragmático, dispuesto a tender puentes con un nuevo liderazgo centroamericano que, en principio, no le es afín. Además, le otorga legitimidad diplomática a un presidente que llega al poder desde el Partido Nacional, tradicionalmente de derecha, y en abierto contraste con el bloque bolivariano. 

El padrino: una mirada realista sobre política y poder

Cuando se espera que los líderes actúen guiados por valores en términos abstractos, se ignoran las presiones reales que estos enfrentan. Por lo general se olvida que gobernar implica decidir a quién satisfacer y a quién ignorar, a quién proteger y a quién sacrificar. No porque sea justo, sino porque es funcional.

La metáfora de Segismundo con el poder

Comprender que todo puede ser un sueño y que el poder, como la vida, es frágil y efímero. Esta es la lección más profunda para América Latina; que el poder no debe asumirse como revancha ni como premio, sino como responsabilidad. Solo así es posible transformar la promesa en justicia y la esperanza en acción duradera.

La frase que cambió una elección en Honduras

Para concluir, es necesario matizar que una frase puede no decidir una elección, pero sí puede orientar el rumbo de esta. En el caso hondureño, lo hizo. Y dejó claro que, en política, las palabras no solo describen la realidad, pueden cambiarla.