Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
Desde el terreno político, estas organizaciones no han demostrado capacidad organizativa ni, mucho menos, política; tampoco han generado liderazgos sólidos. Así lo reconocen incluso medios y redes sociales de sectores críticos en su mayoría provenientes del mismo sandinismo.
Este evento, organizado por los exjefes de Estado y de Gobierno de España y las Américas, viene a darse en un contexto complejo y a la vez dinamizado por la expectativa de la pronta liberación de Venezuela y la extinción del Cártel de los Soles.
El régimen mantiene cerradas todas las vías institucionales y para acabar con dichas arbitrariedades, así como con quien las ha creado, es este el momento de que surja una oposición política desde nuevos partidos políticos. Son la llave para abrir Nicaragua a la modernidad, la libertad y la democracia.
Es crucial diferenciar “relevo” de “reconstrucción”. El relevo no significa excluir a las viejas guardias ni medir edades juveniles, sino reconocer que el huracán sandinista destruyó todo. Frente a esta realidad, solo nuevas rutas y nuevos partidos podrán conducir a una democracia sólida y funcional.
La realidad salta más que un pez fuera del agua si se trata de narrar las desgracias que el comunismo o como se llame ha traído al mundo. Por eso, y viéndolo como una política de vida y una salvación humana, hay que salir de todos esos regímenes antes que ellos salgan de nosotros.
De este primer intento de unidad política liberal desde marcados relevos generacionales y sin exclusiones a lo interno y externo de la familia democrática, junto a las presiones y sanciones que vendrán contra Ortega de parte de Estados Unidos y otros países, se marca un después en favor de la libertad de Nicaragua…