10 curiosidades de la gastronomía nicaragüense

En 2026, la prestigiosa revista croata TasteAtlas publicó las “100 mejores cocinas del mundo” y ubicó a Nicaragua en la posición 57. Asimismo, la catalogó como “la mejor gastronomía de Centroamérica”.

Aquí te dejo 10 curiosidades de la gastronomía de Nicaragua que quizás no sabías:

  1. El registro bibliográfico más antiguo que se tiene del Gallo Pinto está en el libro Mamita yunai (1940), de Carlos Luis Fallas. Cuenta que, en las fincas bananeras de Limón, Costa Rica, había 2 nicas —de Nueva Segovia— llamados “Pastora” y “Cabo Pancho”, que preparaban un revoltijo de arroz y frijoles, fritos en aceite y acompañados de bananos cocidos que “llamábamos ‘Gallo pinto’”.
  2. El registro bibliográfico más antiguo que se tiene del origen del vigorón, data de 1971, en el libro Granada, de Alejandro Barberena Pérez, historiador de la UNAN-Managua. El catedrático cuenta cómo María Luisa Cisneros Lacayo inventó este platillo en 1914, en barrio la “Islita”, Granada.
  3. La fritanga capitalina nació, posiblemente, después del primer terremoto de Managua, en 1931. Al quedar las casas destruidas, los capitalinos cocinaban “comidas ligeras” sobre carbón: asaban un pedazo de carne, pelaban un repollo y echaban tortillas en las meras calles y, al carecer de platos, servían la comida en hojas de chagüite. Se presume que vendían los asados entre los mismos vecinos. Esta costumbre sigue vigente y lo que surgió como necesidad capitalina, terminó convirtiéndose en cultura nicaragüense.
  4. El nacatamal es un platillo que simboliza el mestizaje de los nicaragüenses. ¿Por qué? En la América precolombina, el tamal no llevaba carne (algo así como el tamal “pisque”) y lo envolvían en hojas de bijao o maxán para conservarlo. No obstante, con la llegada de los españoles se comenzó a agregar ingredientes traídos de Europa y Asia: cerdo, arroz, cebolla… y junto con ingredientes americanos: maíz, papa, hierba buena tomate, chiltoma… nació lo que hoy conocemos como “nacatamal”: “Tamal de carne”. Hay que recalcar que con la incursión del plátano en América se terminó usando su hoja como envoltorio.
  5. Los registros más “antiguos” en torno al origen y elaboración del postre de “Tres Leches” los encontramos en las publicaciones del periódico El Heraldo de Miami, del 25 de octubre de 1984. En estos artículos se aborda la gastronomía nicaragüense que era ofertada en los restaurantes pinoleros “El Paisa” y “Los Ranchos Steakhouse”, en Miami, incluido este delicioso postre. Según el Diccionario de Inglés de Oxford, la primera vez que se usó este término en inglés —“Tres leches”— fue en dichas publicaciones de El Heraldo.
  6. En los tiempos de Rubén Darío, la bebida nacional no era el pinolillo, pinol o la chicha… era el tiste. Así lo afirma en su libro El viaje a Nicaragua e Intermezzo Tropical. En el capítulo V de su autobiografía, recuerda los paseos familiares desde León hacia las playas de Poneloya: … y al pasar un río, en pleno bosque, se hacía alto, se encendía fuego, se sacaban los pollos asados, los huevos duros, el aguardiente de caña y la bebida nacional, llamada “tiste”, hecha de cacao y maíz; y se batía en jícaras con molinillo de madera.
  7. A doña Dalila Lara se le atribuye la creación del quesillo que hoy conocemos. Según historiadores, el quesillo era un simple tentempié que se vendía en los vagones ferroviarios. Constaba de una trenza de queso derretido con una tortilla caliente. En los 60, Lara comenzó a agregarle crema agria y cebolla encurtida, convirtiendo el bocado en una identidad nacional gastronómica.
  8. El Indio Viejo fue considerado por la prestigiosa revista TasteAtlas como el segundo mejor guiso del mundo. El nombre Indio Viejo proviene de una leyenda indígena que ha pasado de generación en generación. Se dice que, en una ocasión, los indígenas de Ometepe estaban cocinando y pasaron los españoles. “¿Qué comen?”, preguntaron. Los indígenas con malicia respondieron: “Indio viejo que acaba de morir”. El objetivo era que los españoles no les pidieran. Y así fue… los españoles horrorizados se fueron.
  9. El Pío V. Según relatos históricos locales, recogidos por historiadores nicaragüenses, este postre “nació” en 1566 en León, Nicaragua, por manos de doña Juana Lazo de Figueroa. Según se dice, que para el banquete de bienvenida del nuevo gobernador de la provincia de León, don Alonso de Casaos, doña Juana “fusionó la repostería europea con ingredientes nativos, combinando un bizcocho (marquesote) a base de harina de maíz o pinol, bañado en una miel con licor (sopa borracha) y cubierto con una natilla criolla (atolillo). Al ser preguntada por el nombre del postre, respondió: “Pío V”, en honor al papa Pío V, quien acababa de asumir el pontificado ese mismo año.
  10. Aunque el término “pinolero” se usa desde hace muchos años en Mesoamérica —hacía referencia a persona común que degustaba del pinol— no fue sino hasta inicios de los 40, cuando los nicaragüenses comenzamos a apropiarnos de este vocablo como gentilicio. En esta década, Tino López Guerra popularizó el término con la canción Nicaragua mía (1945) y el poeta Adolfo Calero Orozco publicó Cuentos pinoleros (1944-1945), una recopilación de relatos cortos que retrata el habla del campesinado y de la Managua de antaño. 30 años después, los Mejía Godoy se encargaron de internacionalizar el vocablo mediante Hijos del maíz, Batiendo pinol, Alforja Campesina pinolera…

¡Y vos!, ¿sabías estos datos?

El autor es licenciado en Filología y Comunicación.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí

Atención al suscriptor